Un apagón energético no afectaría a Extremadura

Nuestra comunidad es autosuficiente con renovables, nuclear o hidráulica, y únicamente se produciría el apagón si alguien sustrajera la energía y se la llevase a otras regiones.


Fernando López Rodríguez. Doctor ingeniero industrial y catedrático de la Universidad de Extremadura. Vicepresidente del Club Sénior de Extremadura

España dispone de una red eléctrica robusta y eficiente y que ha demostrado su resiliencia en los peores momentos de la pandemia y en enero de este año, durante la tormenta ‘Filomena’, ya que el sistema eléctrico no se vio comprometido y garantizó el suministro en todo momento. ¿Entonces por qué se habla constantemente de apagón? Porque desde Austria, Suiza e incluso Alemania, llegan noticias de preparativos para un apagón a gran escala. La ministra de Defensa de Austria habló de un riesgo real para toda Europa. Austria diseñó un ambicioso programa nuclear para cubrir la mitad de sus necesidades eléctricas (seis plantas nucleares), de la que solo construyó una, que no llegó a entrar en servicio debido a un referéndum en 1978, por lo que tuvo que cubrir sus necesidades con gas.
Alemania sí que construyó 17 plantas nucleares, de las que seis quedan en servicio, pero por Ley, en 2022 deberán cesar en la producción de energía nuclear, motivado por los accidentes de Fukushima y Chernobyl. Quedaban las energías renovables y se impuso un periodo de una década de transición para cesar en la producción nuclear y se hiciese con renovables, pero no se podrá cumplir, ya que no se han instalado suficientes renovables. Esto ha ocasionado que en Alemania, de nuevo, se reabran las centrales térmicas de carbón, ya que si no va derecha al colapso.
La Península Ibérica queda fuera, con la salvedad de un 10% de energía eléctrica que se importa a través de Francia, que tiene suministro nuclear. Pero un fallo alemán tendría un efecto dominó que afectaría a la mayoría de los países europeos que se encuentran interconectados. La irresponsabilidad política ha hecho que Europa se encuentre en situación de debilidad energética y claramente dependiente del gas natural ruso y árabe, con lo que esto supone.
Pero esto no afecta al sistema eléctrico español, que se encuentra aislado del sistema europeo. Ni siquiera el cierre del gaseoducto del Magreb debe de influir, ya que solo circulaban 4.000 millones de metros cúbicos, y las operadoras que utilizaban ese gaseoducto ya han anunciado que lo harán por el de Medgaz, gaseoducto submarino que une directamente los yacimientos argelinos con Almería, mientras que Argelia ha ampliado su capacidad en un 25% más para poder responder a la demanda española. Hasta poder trasladarlo por gaseoducto, se realizará con contratos de gas natural licuado (GNL) en buque metaneros, por lo que el suministro de gas al sistema español y el suministro eléctrico no se va a ver afectado.
Pero aun así hay que plantearse hipótesis de riesgo. ¿Podemos responder adecuadamente a un riesgo de un apagón? Planteemos tres situaciones. La primera es la situación meteorológica extrema como son las olas de frío. Recordemos que en febrero de 2012 se planteó un gran consumo de electricidad en toda Europa y en menor medida en España ante la ola de frío, y en 2017 Francia alcanzó el récord histórico de demanda. En ambos casos el sistema eléctrico español respondió bien e incluso se exportó energía a Francia.
La segunda podría ser la escasez de gas natural en Europa en situaciones de punta. España recibe gas tanto de gaseoducto como GNL a través de barcos. Cuenta con reservas de gas natural que, en principio, son adecuadas para afrontar el invierno, y en todo caso se están tomando medidas como las del gaseoducto de Medgaz para superar una posible crisis.Finalmente, la tercera sería el riesgo meteorológico, pero en forma de falta de sol o de viento. Las puntas se producen entre las 20.00 y las 22.00 horas y en esos momentos no hay fotovoltaica, y si no hay viento, lo cual puede ser frecuente en olas de frío, solo quedará el gas, el agua y la nuclear.
Si se dan dos o tres factores simultáneamente, por ejemplo, las anteriores con la situación de recarga de determinados reactores nucleares, sí que se podría poner nuestro sistema eléctrico al límite, pero ahí está el operador, previendo que no se produzcan todas las circunstancias a la vez.
Pero ¿y en Extremadura?, ¿cuál es la situación? Extremadura tan solo consume 4.959 GWh, de los 21.030 GWh que produce, y de los que 6.250 los hace con fotovoltaica. El resto son hidráulicas, nucleares o renovables, todas ellas sin emisiones. Nos podemos autoabastecer con renovables, nuclear o hidráulica, y únicamente se produciría el apagón si alguien sustrajera la energía y se la llevase a otras regiones, por lo que el riesgo de apagón sería casi nulo, seguiríamos abasteciendo a otras comunidades. Recordemos que el gas no influye en la producción eléctrica extremeña, con lo que eliminamos un factor de riesgo y solo nos quedamos con los climatológicos.
¿Si se produjese un fallo en la península, Almaraz estuviera parada por recarga nuclear y hubiese sido ese año de baja pluviometría, podrían producirse fallos si se da un máximo de demanda entre las 18.00 a 20.00 horas? Creemos que no. La producción hidráulica media ha sido de 2.000 GWh al año en los últimos 15 años, y la mínima se registró en 2005, con 804 MWh, que unido a las plantas termosolares existentes, con almacenamiento con sales, podría dar respuesta al problema, y estamos hablando de un caso muy extraño.
En resumen, un gran apagón es muy poco probable en Europa, España y mucho menos en Extremadura, pero muy poco probable no es imposible, ya que hablamos siempre de probabilidades.

Artículo publicado en el diario HOY de Extremadura el 29 de noviembre de 2021.

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