Los anticuerpos de la pandemia

Los estudios de anticuerpos permiten conocer la tasa de infectados de una población. En torno al 60%-70% de estos dificultará la circulación del virus. Sería una vacunación natural. La meta para ‘normalizar’ la vida

AGUSTÍN MUÑOZ SANZ. Médico.
Vicepresidente y portavoz de la Academia de Medicina de Extremadura.

Son muchas y variadas las noticias publicadas y comentadas respecto al coronavirus pandémico. Y sobre los problemas médicos, sanitarios, económicos y políticos que está generando. Está de moda el asunto de los anticuerpos (pruebas rápidas y serología convencional), pero inquieta que se hable a la ligera de un asunto tan complejo. Un problema (la validez, certeza e interpretación de los análisis vigentes) que tiene preocupados y ocupados a numerosos científicos talentosos y es el objetivo principal de varias multinacionales del sector. Puede ser oportuno recordar conceptos de forma sencilla y entendible. Lo dicho aquí sirve hoy. Las esperanzas de muchas personas en relación con la pandemia de la COVID-19 están centradas en el ‘valor de los anticuerpos’. Interesa a los políticos, sanitarios, personas infectadas, periodistas y población general.

¿Qué son los anticuerpos? Unas moléculas producidas por células del sistema inmune de los organismos complejos (como el ser humano) para defenderlo de agresiones microbianas externas. Cuando un virus o una bacteria agrede al humano por primera vez, su sistema inmune examina al microbio (a sus moléculas de virulencia o antígenos: en el coronavirus, la famosa proteína S o spike y otras). Las células inmunitarias humanas responden produciendo inmunoglobulinas (anticuerpos), toman nota del microbio visitante y guardan el perfil antigénico del mismo (su fotografía) en la memoria inmunológica. El recuerdo se activará en futuras visitas del microbio (reinfecciones). Es el mecanismo biológico de las vacunas: una respuesta inmediata de anticuerpos cuando llegue el microbio combatido por la vacuna (por ejemplo, el virus de la gripe anual).

¿Cuántos tipos de anticuerpos hay? Cinco: IgG, IgM, IgA, IgE e IgD. Ig significa inmunoglobulina (es decir, anticuerpo). Nos interesa recordar a IgM, IgG e IgA. Los IgE (relacionado con alergias) y los IgD no entran ahora en el asunto tratado.

¿Cuáles responden frente a una infección? IgM e IgG e IgA.

¿Todos protegen de infección? No. Los anticuerpos sirven para hacer el diagnóstico de una infección activa o pasada. A veces también protegen al sujeto infectado frente a un segundo ataque del mismo microbio (reinfección). Pero necesitan tener la capacidad de neutralizar al microbio (anticuerpos neutralizantes) interfiriendo en algunos de los mecanismos de virulencia del mismo: por ejemplo, en la entrada en las células humanas. La respuesta inmunológica no neutralizante no protege. Habrá seropositividad, pero no inmunidad protectora. Esto es muy variable en una población y en una misma persona. Hay respuestas favorables con protección y otras no. Los no protegidos (no inmunes) pueden volver a infectarse e infectar a otros. Un problema serio entre los sanitarios y los cuidadores de los centros de acogida.

¿Qué expresan los análisis de anticuerpos? Un sujeto expuesto al microbio será positivo por regla general (hay excepciones). Hay diagnóstico seguro y no hay certeza de inmunidad. Un ejemplo es el virus del sida (VIH): sus anticuerpos son no-neutralizantes (no protegen), pero diagnostican (los positivos están infectados).

¿Qué anticuerpos produce el virus pandémico? Tres: IgM, IgA e IgG. Los produce el sujeto infectado a los 7-10 días de infectarse (mayor cuantía entre los días 14 y 24). Primero aparecen los IgM/IgA, luego los IgG. Los IgM/IgA desaparecen en días o semanas. Los IgG durarán semanas, meses o años. Ahora (primeros de mayo 2020) se desconoce el tiempo que durarán. Por el comportamiento de otros coronavirus mejor conocidos (los respiratorios habituales y los epidémicos SARS y MERS), se sabe que la inmunidad puede durar varios meses o incluso hasta dos años. No hay inmunidad duradera o de por vida (como sucede con el sarampión).

¿Diagnostican los IgM/IgG del coronavirus pandémico la COVID-19? Sí. Según la cronología de la infección pueden ser positivos ambos, positivo uno solo o ninguno. Escenarios posibles:

a) Ambos (IgM/ IgG) negativos: No hay infección. Excepciones: periodo ventana y falsos negativos. Si hay infección y el análisis se hace en los siete primeros días (es el periodo ventana), pueden ser todavía negativos, pero un análisis de PCR (técnica genética) detectará el virus (a veces tarda más). Una situación real e indeseable es la negatividad de anticuerpos habiendo infección fuera del periodo ventana (son falsos negativos). Algunas técnicas del mercado no funcionan adecuadamente. Es muy importante saberlo.

b) Uno solo (IgM o IgG) positivo: el significado es distinto según la clase de anticuerpo: simplificando, IgM positivo/IgG negativo indica infección reciente y activa. IgM negativo/IgG positivo puede indicar infección pasada.

c) Ambos (IgM/IgG) son positivos: Hay infección activa. El sujeto (asintomático, presintomático o enfermo) puede contagiar a otros.

¿Sirven los estudios poblacionales de anticuerpos? Sí. Permiten conocer puntualmente la tasa de infectados de una población. Informan del grado de inmunidad grupal. En torno al 60%-70% de la población infectada (con o sin síntomas) dificultará la circulación del virus. Sería una vacunación natural. La meta para ‘normalizar’ la vida.
(Artículo publicado en HOY el 7 de mayo de 2020)

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