II Foro Senior. Alange 2015 – Resumen II

II Foro Senior. Alange 2015 – Manuel Carmona

La mujer en la Extremadura de hoy

Carmen Baztan, periodista, abrió la sesión de tarde del II Foro Senior con una comunicación sobre la situación de la mujer en Extremadura. Inició su intervención con una referencia histórica a las mujeres que acompañaron a los Conquistadores al Nuevo Mundo y al importante papel que éstas desarrollaron en aquellas tierras, papel que por lo general ha sido ignorado por los historiadores en general. Con respecto a los tiempos que vivimos afirmó que la situación no ha variado demasiado: “La historia la escribe siempre el poder y el poder ha estado y sigue estando en manos de los hombres. La igualdad entre sexos sigue siendo una quimera. La conciliación no es efectiva y el índice de analfabetismo es mayor entre las mujeres extremeñas que entre los hombres. Es cierto que la situación va cambiando poco a poco, pero seguimos lejos de una igualdad efectiva”. Como ejemplo señaló que sólo el 25 por ciento de los miembros del gobierno regional de José Antonio Monago son mujeres cuando más de la mitad de la población extremeña es femenina.

Industrializar Extremadura

A continuación, José Marcelo Muriel, doctor ingeniero industrial, desarrolló la ponencia ‘Industrializar Extremadura’. Comenzó afirmando que siempre que se trata sobre este tema se dan reacciones un tanto viscerales y poco argumentadas como que la industria contamina o está reñida con una tierra que se ha mantenido indemne a sus perversos abusos. A su juicio, esta corriente de opinión viene del hecho de haber vivido de espaldas a la historia durante los siglos XVIII y XIX, periodo en el que el resto de Europa, y en alguna parte de España, se intensifica la actividad industrial y se crea con ella una nueva clase media profesional acostumbrada a asumir riesgos. Basta un ejemplo: en el XVI, Extremadura contaba con 540.000 habitantes, un 8% de la población española; hoy somos 1.090.000, apenas un 2%. En los mismos periodos Cataluña pasa de tener unos 300.000 habitantes a los más de siete millones actuales.”Los resultados son evidentes para quien los quiera ver. Las naciones y regiones que se pusieron a industrializar, ingeniar, a bandearse por sí mismas… tienen hoy una situación  de prosperidad y de dinamismo muy superior a las que, como Extremadura, siguieron ancladas en las actividades más tradicionales de una agricultura basada en producir lo que la tierra nos da, y cuando los números no cuadran, reclamar las ayudas de papá Estado o mamá Europa”. En su opinión, los esfuerzos realizados desde fuera de Extremadura no son suficientes si no se da un cambio de mentalidad profundo. Un claro ejemplo de ello lo constituye la mayor intervención estatal que se ha dado en Extremadura, el Plan Badajoz. “A partir de 1952 se diseñan y construyen cientos de kilómetros de canales, se transforman 150.000 hectáreas de secano en regadío, surgen más de 40 núcleos urbanos y se crean más de 100 nuevas industrias…, mas este ingente esfuerzo inversor, que en principio tuvo un impacto muy positivo en el PIB regional, se vio truncado porque la industria transformadora de las ingentes producciones de materia prima se realiza, una vez más, fuera de la región.

Fortalezas y debilidades.- Seguidamente expuso algunas de las ‘fortalezas’ de Extremadura, destacando entre otras una naturaleza no degradada; climatología benigna; disponibilidad de agua; jóvenes muy instruidos, aunque no formados para hacer cosas; excedentarios en energías de todo tipo; ubicación geográfica privilegiada en el cruce de ejes que deberían vertebrar el oeste de la Península; riqueza histórica y cultural…En el extremo opuesto situó nuestras ‘debilidades’: escasa población (poco más de un millón de habitantes) diseminada en un extenso territorio (41.635 km2); excesivo peso de las administraciones y servicios; atomización y desconexión del sector empresarial; escasa clase media emprendedora; excesivo peso de la economía subvencionada; jóvenes demasiado pendientes de que les faciliten un puesto de trabajo, y una excesiva reglamentación medioambiental que frena y a veces imposibilita el desarrollo de iniciativas.

Entre las ‘amenazas’ que gravitan sobre nuestro futuro, citó una progresiva disminución de las subvenciones; el envejecimiento de la población; la salida de los jóvenes mejor preparados, y la rapidez de los cambios hacia un mundo en red. Pero también hay ‘oportunidades’: la creciente importancia del medio ambiente natural; nuevos hábitos de consumo de productos ecológicos y el creciente desacoplamiento de la industria tecnológica de los centros de consumo (ahora se puede vender desde y hacia cualquier rincón del mundo).

Uno de los factores que más condicionan nuestro desarrollo industrial son las deficientes comunicaciones, entendidas en su más amplio sentido y no sólo como infraestructuras de transporte: las pocas facilidades de intercomunicación de las distintas experiencias industriales para buscar sinergias; la escasa posibilidad de conexión telemática para buscar ideas y clientes en un mundo globalizado; el casi nulo dominio de idiomas para abrir el mercado a nuestros productos, y un desmallado tejido de pequeñas industrias auxiliares y de servicios que complementa a los centros industriales.

Marcelo Muriel aprecia una cierta estabilización del peso de la industria en la economía extremeña, aunque su importancia es pequeña (la mitad que en el conjunto del país y muy lejos del 20% que marca como objetivo la Unión Europea) así como una positiva evolución en los últimos 15 años de las exportaciones, que han pasado de un valor de 362,6 millones de euros en 1995 a 1.590 millones en 2012. Pero este dato puede inducir a error, pues pese a que la balanza comercial arroja un saldo positivo de 700 millones de euros, este resultado no se ve trasladado ni a los datos del PIB ni del empleo, principalmente porque exportamos productos de escaso valor añadido (tres familias de productos: perfiles de hierro, tomate envasado y fruta fresca representan más del 35% del valor de todas las exportaciones, y todos ellos tienen escaso contenido de valor añadido y por consiguiente de mano de obra). “Solo a través de la integración de procesos y la internacionalización –señaló- será posible pasar del modelo de ‘especialización agraria sin industria’ al modelo de ‘especialización en industria agraria con agricultura”.

Experiencias exitosas.- Pese a las carencias señaladas y a un entorno poco favorable se han dado algunas experiencias exitosas en el plano industrial. En el sector agroalimentario,señaló a modo de ejemploaVegenat, empresa que en sus más de 30 años de vida ha sabido evolucionar desde el sector de la alimentación al de la nutrición y la dietética, y en el sector del tomate Alimentos Españoles, que comercializa salsas para barbacoa, y también a Acopaex, que transforma y envasa derivados del tomate y de frutas.

El ponente puso énfasis en algunos proyectos de investigación que estudian la posibilidad de utilizar subproductos de la industria del tomate, como el denominado Biocopac, que pretende obtener una laca natural de la piel del tomate. Dicho barniz se aplicaría a las superficies internas de las latas para productos alimenticios. El consorcio que lidera este proyecto es una asociación público-privada que integra cuatro centros de investigación líderes, otras tantas PYMES y tres grandes empresas de seis países. También el sector frutícola ha apostado, en algunos casos, por la calidad, el valor añadido y la internacionalización con producciones ecológicas, elaboración de zumos y mermeladas, o licores y aguardientes que se exportan a todo el mundo. Sirvan como ejemplo los casos de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, de Conservas Tany, Haciendas Bio o de Ecofindus.

En lo que respecta a lácteos destacó la importante labor realizada por las denominaciones de origen ‘Torta del Casar’, ‘Quesos de la Serena’ y ‘Quesos de los Ibores’, si bien también lamentó el paulatino desmantelamiento de este sector en los últimos años, desmantelamiento que ha supuesto la desaparición de no pocas fábricas de queso en Plasencia, Trujillo, Jaraiz, Moraleja o Puebla de la Calzada.

Con respecto a la industrias cárnicas apuntó que, independientemente del sector jamonero, hay ejemplos nos muestran el camino a seguir, como la empresa Roler, de Peraleda de la Mata, que transforma las mejores carnes de porcino, ovino y vacuno en deliciosas hamburguesas que se comercializan en las tiendas de gastronomía más exigentes. Otro ejemplo de transformación de alimentos modestos en productos con alto valor añadido es el paté de patatera, elaborado por el cocinero cacereño Fco. Refolio.

Del aceite y sus derivados dijo que en Extremadura, tercera región con 250.000 has. dedicadas al olivar, hay empresas como La Chinata, que sin abandonar la producción de aceite explora terrenos como la cosmética o sus maridajes del aceite y el ron. Ejemplos igualmente aleccionadores en materia innovadora son las empresas As Pontis y Jacoliva

Marcelo Muriel afirmó que todos estos saltos tecnológicos sólo pueden realizarse con la colaboración entre una base investigadora y unos actores innovadores, sinergiasdeben fomentar los Centros Tecnológicos.

La dehesa.- En relación a la dehesa señaló que es necesario convertir este hábitat fundamentalmente ecológico en un entorno generador de valor añadido. En el pasado, los recursos leñosos procedentes de la poda se transformaban en carbón que se vendía fuera, y la lana procedente del esquileo se lavaba y cardaba en Extremadura, generando cuantiosos puestos de trabajo y una industria textil que luegose marchó a Béjar y Cataluña. Para que esta situación cambie habrá que analizar cada uno de los múltiples recursos de la dehesa y detectar los valores potenciales que encierran, abriendo con ello múltiples vías de desarrollo mediante el aprovechamiento de los residuos leñosos como fuente de biomasa y de sus pastos como alimento de ovejas merinas, cerdos y toros de lidia.

Con respecto al futuro del sector corchero se mostró pesimista debido al carácter auxiliar de las pocas empresas que aquí sobreviven respecto a las industrias transformadoras portuguesas e italianas, circunstancia que aconseja poner en marcha de manera urgente un plan que suponga un cambio de tendencia de las perspectivas del negocio, y esto pasa por el impulso hacia la especialización en las etapas finales del negocio (transformación y comercialización).

En opinión del ponente la dehesa debe transformarse en un laboratorio para la implantación de un entorno natural totalmente sostenible, tanto desde el punto de vista energético como alimenticio y medioambiental.

El Turismo.- Además de la necesidad de añadir valor a nuestros recursos, Muriel sugiere la conveniencia de ‘industrializar’ servicios como el turismo, con puntos fuertes como nuestro patrimonio histórico-cultural, fácilmente vendible en los continentes americano y asiático, aunque para ello habría que preparar bien la base humana con una formación potente en idiomas y conocimiento de lo que cada colectivo demanda, y también el llamado ‘turismo de salud’, que partiendo de las condiciones climatológicas y ambientales puede crear entornos orientados a personas de edad avanzada en las proximidades de nuestros balnearios. “Mas para todos los casos que puedan plantearse a fin de crear entornos atractivos para un turismo especializado, es preciso modificar algunos términos de las leyes medioambientales que tienen literalmente encorsetadas las posibilidades de uso del entorno natural, de lo que el complejo turístico ‘Isla Valdecañas’ es un ejemplo palmario”.

Otras industrias.- Pero no solamente existen posibilidades de desarrollo explotando mejor nuestros recursos naturales, pues si algo caracteriza a los procesos de industrialización del siglo XXI es que ya no están tan condicionados como antes por una determinada ubicación geográfica. Abundando en esta afirmación, el ponente dijo que en Extremadura disponemos de ejemplos que demuestran que aquí también se pueden elaborar productos que nada tienen que ver con los recursos naturales. “Aunque se trata de casos extraordinarios, resultan reveladores de nuestras posibilidades”. Así citó los casos de Inquiba, de Guareña, empresa que elabora productos químicos destinados a la higiene perdonas, el cuidado de la ropa o la limpieza del hogar; Carefusión, empresa líder mundial en el sector de cuidados de la salud; Hiberipac, que fabrica film de polietileno para usos industriales en Saucedilla; Imedexa, de Casar de Cáceres, empresa líder en un sector tan específico como la construcción de torres metálicas para tendidos eléctricos; Cristian Lay, de Jerez de los Caballeros, cuya bisutería se vende en todo el mundo; Barbosa y Almeida, que fabrica en Villafranca de los Barros todo tipo de envases de vidrio; Catelsa-Cáceres, empresa suministradora de componentes de caucho para la industria del automóvil; Deutz-Diter, de Zafra, referente de la industria de transformación del hierro y el acero en nuestra región, y finalmente Siderúrgica Balboa.

Debate

Tras la documentada intervención de Marcelo Muriel tuvo lugar un debate con participación de varios miembros del Club. Lo inició Valeriano Ruiz Hernández, quien se mostró muy crítico con la UNEX: “Es preciso cambiar nuestra Universidad, que ahora no pasa de ser una simple expedidora de unos títulos que no sirven para nada. Este es el momento de que el nuevo Gobierno regional tome el mando y exija a la Universidadaquello que Extremadura necesita. Si no cambiamos la Universidad esta región no progresará jamás”.

Con idéntica dureza se manifestó Pedro Martín Ruiz al comentar la reciente sentencia del Supremo relativa al complejo turístico ‘Isla de Valdecañas’. “¿Qué hacemos ahora? No podemos permanecer impasibles viendo cómo una inversión de más de 200 millones de euros lleva parada más de dos años”. En su opinión, una solución a este enojoso asunto podría ser cambiar la estricta normativa medioambiental como hace años se hizo.

Fernando Sánchez se mostró preocupado por los obstáculos que frenan cualquier iniciativa empresarial: “Aquí resulta casi heroico culminar con éxito un proyecto empresarial. ¿Por qué la Administración pone tantas trabas para que yo pueda hacer lo que quiero hacer?”.

Por su parte, Andrés Holgado centró su intervención en la relación que existe entre formación y desempleo. “Debemos eliminar las causas de que, por ejemplo, el abandono escolar sea mayor entre los niños que entre las niñas o que el índice de analfabetismo entre las mujeres adultas supere al que se registra en los varones adultos”.

Carmen Colomo, profesora de universitaria, refiriéndose a la intervención de Valeriano Ruiz, dijo que aún admitiendo que la UNEX tiene muchas carencias –“la gente debe entender que no se puede trabajar con cien alumnos en un aula”- el estado general de nuestra Universidad no es tan malo.

Abundando en el tema universitario, Miguel Ángel Fajardo Caldera apuntó que si el Gobierno Regional estuviera más en contacto con los empresarios extremeños, sería posible planificar mejor los planes de estudio para que las titulaciones se ajustaran a lo que la sociedad demanda.

Pelayo Moreno denunció en su breve intervención los problemas de financiación en su opinión lastran las iniciativas empresariales. “Cuando se inició la crisis –señaló- el diferencial de la masa monetaria disponible en Extremadura se redujo un 4% con respecto al conjunto de España y la situación actual no ha mejorado mucho”. Pidió dinero barato para el empresario que trabaja porque los problemas de financiación son evidentes.

Incidiendo en el tema de la financiación, Jorge Gruart dijo que la Administración presta más ayuda a los llamados emprendedores que a los empresarios que llevan años batiéndose en cobre en defensa de sus negocios.

Finalmente, Remigio Vela destacó las posibilidades de Extremadura en un sector tan en auge como la agricultura biológica, de enorme demanda en los países más desarrollados.

 

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