El Club Senior en los medios

El prestigioso y solvente medio digital ’65 y más’, orientado hacia las personas mayores, recoge una amplia entrevista al presidente de nuestro Club Senior, José Julián Barriga, ilustrada con imágenes de diferentes actividades y encuentros que se han celebrado en los casi nueve años de recorrido. Los más diferentes medios tanto extremeños como foráneos han dedicado una amplia cobertura a nuestro club a raíz de la publicación del libro ‘Mil propuestas para la Extremadura del futuro’, que ha tenido una amplia repercusión no sólo en el plano informativo sino también en los ambientes políticos, económicos y sociales. Desde finales de verano José Julián Barriga ha desplegado una intensa labor de promoción del libro con intervenciones en cadenas de televisión y radio, declaraciones a medios escritos y digitales, amén de múltiples reuniones. Recientemente, ha concedido una entrevista al diario ’65 y más’, a propósito del informe que el Club Senior tiene en preparación sobre la protección de las personas mayores en Extremadura, que aparecerá próximamente. El acceso a la entrevista se obtiene desde el siguiente enlace:

https://www.65ymas.com/sociedad/jose-julian-barriga-pandemia-no-atendiendo-poblacion-mayor_20994_102.html

El Club Senior en los medios

Extremadura necesita industrializarse, transformar sus recursos naturales en su territorio, vigorizar su sociedad civil, reorientar la Universidad, incrementar el espíritu emprendedor de los jóvenes, lograr una administración pública más ágil.

CECILIO J. VENEGAS FITO Presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz y miembro del Club Senior de Extremadura

Como una continuación de las actividades del Club Sénior de Extremadura, asociación que agrupa a 300 profesionales agregados en torno a los intereses generales de la región, se planteó a sus socios en la primavera de 2020, para editarlas en un libro, que, «con espíritu positivo y de forma proactiva», propongan medidas que impulsen el desarrollo económico y social de nuestro entorno. El lector del ensayo resultante tiene ante sí la oportunidad de calibrar el amplísimo repertorio de iniciativas que se expresan por parte del centenar de participantes que han respondido a las 24 cuestiones planteadas, distribuidas en cuatro grandes bloques: agroalimentación, industrialización, políticas sociales y sociedad civil. Son casi mil propuestas desde las más variadas perspectivas, desde los campos más técnicos y especializados hasta los humanísticos, empresariales o sociales, tan variados y plurales, como diverso y fértil es el elenco de los componentes del Club. El volumen lleva un título tan sugerente como es el de ‘1.000 propuestas para el futuro de Extremadura’.

El mundo se paró en 2020 y estamos ocupados hoy en activarlo de nuevo, sin desatender las cautelas sanitarias que necesariamente han de continuar hasta que no tengamos a mano el salvavidas de la vacuna. Se trata, pues, no solo de sobreponerse a las circunstancias aciagas de un tiempo incierto y convulso, sino de estar preparados para iniciar nuevos rumbos que puedan favorecer el progreso de los extremeños.

Se señala en el prólogo que, al inicio de la crisis, la economía extremeña ya se enfrentaba a una situación con notorias dificultades e incertidumbres en condiciones desfavorables y con evidente falta de competitividad. Los datos económicos más solventes demuestran que nuestra comunidad a fines de 2019 continuaba siendo la región con menos PIB per cápita y PIB industrial, con mayor paro y con las más altas cifras de emigración y de desempleo juvenil.

Sin embargo, la actual coyuntura provocará, en el más inmediato futuro, un crecimiento de determinados sectores relacionados con los servicios sanitarios y sociales y los bienes y aprovisionamientos agroalimentarios. No en vano fueron esos fundamentalmente los sectores declarados esenciales en el RD 463 de 14 de marzo del estado de alarma. Ello deparará una oportunidad histórica de desarrollo en aquellos territorios y sociedades que sepan adaptarse y competir en el abastecimiento de estos sectores.

Son estas las razones que aconsejaron este ejercicio de ‘positivar’ la reflexión sobre los problemas regionales. Hasta no hace mucho, hemos estado habituados al discurso regional del lamento y de autoflagelación que conducía indefectiblemente a la frustración, a la impotencia, y a la melancolía. En los últimos tiempos se ha generalizado una nueva forma de planteamiento de la realidad regional mediante la reflexión y el análisis. Han surgido variados espacios en los que se fomenta el debate para consensuar diagnósticos determinantes sobre la situación. Pero faltaba una tercera fase que es, a fin y al cabo, la que aborda este libro: «qué» hacer y «cómo» hacer el desarrollo regional, proponiendo soluciones y apostando, pues, por una actitud proactiva y comprometida con el desarrollo y el progreso. Obviamente, las hay de todo orden, desde las más elaboradas y documentadas a otras más enunciativas. Todas están teñidas del deseo de aportar con entusiasmo, pluralidad, profesionalidad e independencia. Con un estilo discursivo constructivo y ágil.

Muchas de las respuestas coinciden en señalar que la ausencia y la fragilidad de la sociedad civil es la razón principal del escaso desarrollo económico y social de la región. Por el contrario, señalan que la preeminencia de las instituciones administrativas y políticas han apantallado el mayor desarrollo de las entidades privadas y de las iniciativas sociales, y en los correspondientes capítulos se especifican algunas de las características que debe reunir las propuestas dimanantes de esta sociedad. Así, según la opinión mayoritaria de los encuestados, estas deben ser activas, formuladas con espíritu crítico, ajenas a la política y a los políticos, económicamente autónomas e independientes de la subvenciones, para poder trabajar de forma coordinada con otras asociaciones similares.

No hay duda de que existe coincidencia unánime sobre el hecho de que Extremadura necesita industrializarse, transformar sus recursos naturales en su propio territorio, tomar medidas de promoción del sector secundario, reforzar y vigorizar su sociedad civil, reorientar la Universidad a las necesidades objetivas de la sociedad, reforzar el tejido empresarial, incrementar el espíritu emprendedor de los jóvenes, lograr que el turismo, esa industria de los forasteros, se convierta en un recurso potente de desarrollo, lograr una administración pública más ágil y dinámica. Y tantas y tantas otras cosas…

El objetivo del libro no es otro que el de colaborar a que las diferentes instancias a las que compete la toma de decisiones y la gestión de las políticas activas dispongan de un repertorio de iniciativas imprescindibles para promover el desarrollo. Significa además la reafirmación de un convencimiento unánime entre los socios del Club Sénior: que sin una sociedad civil más vigorosa y con mayor presencia pública, Extremadura no podrá hacer frente a los retos que el tiempo actual presenta. 1.000 propuestas, 1.000 aportes.
(Artículo publicado en HOY el lunes, 19 octubre de 2020)

El Club Senior en los medios

La convocatoria del Club Senior a los medios de comunicación para la presentación de los informes sobre la situación de los mayores en Extremadura y de la economía regional en 2020 han tenido un amplio eco tanto en medios escritos como audiovisuales. Aquí ofrecemos los enlaces y recortes de las informaciones que se difundieron.

https://www.canalextremadura.es/noticias/el-club-senior-pide-un-plan-regional-de-geriatria-en-especial-contra-el-coronavirus

https://www.rtve.es/m/alacarta/videos/noticias-de-extremadura/ext-20200710ext2/5622129/

Canal Extremadura
El Club Senior en los mediosPunto de Encuentro

DEBATE: Un programa con buenas intenciones pero sin medidas claras

El discurso de investidura del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y el programa electoral del PSOE “conforman la hoja de ruta principal del próximo gobierno de Extremadura”. Así lo ha explicado Cecilio Venegas, coordinador de Punto de Encuentro, durante el debate llevado a cabo este jueves 27 de junio en Badajoz.

Esta es la razón que ha llevado a la plataforma a analizar y debatir ambos textos. Es la primera vez que la sociedad civil organizada, es convocada para reflexionar sobre el futuro de la Comunidad en relación con el programa que el presidente de la Junta tiene.

La exposición ha corrido a cargo del catedrático de la UEX, Ricardo Hernández Mogollón; Alejandro Hernández Renner, director de la Fundación Maimona; y José Ignacio Sánchez Sánchez-Mora, ingeniero agrónomo. Cecilio Venegas moderó el debate junto a José Julián Barriga, académico de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes.

En las distintas interlocuciones, se puede observar como punto en común, la falta de un desarrollo de medidas tanto en el discurso como en el programa.

OPTIMISMO PARA EL FUTURO DE EXTREMADURA

Para Ricardo Hernández Mogollón, el discurso esta carente de datos. Indica que  no es un mal discurso político, pero hay poca concreción de medidas, falta concretar y separar el qué y el cómo. Del mismo modo, considera que es muy social y poco económico. Aclara que ha echado en falta algunos focos como el desempleo, empleo de calidad y la emigración de jóvenes; la competitividad de la región, la iniciativa emprendedora y el miedo al fracaso; una estrategia de industrialización en Extremadura; y un pacto por la juventud.

Por otro lado ve necesarias una consejería de industria y medio ambiente así como otra de turismo y despoblación. Concluye declarando que partiendo del discurso de Vara, el contexto político y los recursos de la región frente a las oportunidades le permiten mirar con optimismo el futuro de Extremadura.

¿AGENDA DEL CAMBIO?

Alejandro Hernández Rener, ha abordado el programa desde un punto de vista social, concretamente en cinco áreas: La crisis climática; la igualdad real y efectiva (de género, de capacidades diferentes, jóvenes con fracaso escolar, colectivo LGTB, e inmigración entre otras); evitar el proceso de degeneración del territorio; democracia y tejido cívico; y salud y cuidados.

Considera que la agenda presentada por el Partido Socialista se plantea como un contrato entre el Gobierno autonómico y la ciudadanía.

Hace énfasis en la igualdad de oportunidades, aspecto que el programa trata en el preámbulo, pero que se va difuminando para constituirse como un programa de mejora, de ajustes y de consideraciones sobre una situación que consideran estabilizada. Ve que es una postura coherente con la sociología actual extremeña de defensa de lo conseguido frente a una demostración de ambición por alcanzar algún aspecto relevante del futuro regional. Así aclara que no plantea cambios si no profundizaciones.

Ultima sosteniendo que los humanos han sido capaces de crear civilizaciones porque aprendieron a crear su sustrato y sustento donde se encontraban y deseaban vivir, lo cual “solo se puede lograr en colaboración y con solidaridad” y “no puede lograrse delegando en un gobierno ni en una persona”.

RECURSOS NATURALES Y DESARROLLO INDUSTRIAL

Para José Ignacio Sánchez Sánchez-Mora, El programa electoral del PSOE trata con amplitud las políticas de utilización de nuestros recursos naturales. “Es una declaración de intenciones y se echa de menos que no se apunten cuáles son los medios para alcanzar los objetivos”, declara.

Añade que la economía verde y circular ha de aplicarse de modo que no constituya un impedimento para el desarrollo regional, dado que Extremadura parte de niveles muy bajos de desarrollo.

Del mismo modo, sostiene que la apuesta por las energías renovables no puede conducir a la tercera colonización energética de Extremadura, “hay que conseguir precios diferenciados de la energía para la región y la domiciliación fiscal de las empresas”.

En cuanto al trasvase de agua de las cuencas del tajo sostiene que este es “un elemento imprescindible para el desarrollo y solo puede cederse si se trata de agua excedentaria”.

Ve de gran importancia apostar por el regadío como elemento generador de rentas y empleo, fijador de la población en el territorio y suministrador de productos para la industria agroalimentaria. “Es necesario finalizar los regadíos en ejecución y acometer con rapidez los nuevos, así como la modernización de los que están pendientes de ella”, aclara.

“Los sectores agrario y agroalimentario pueden ser una de las patas en que se sustente la economía extremeña y tenemos condiciones para ser la despensa de española y de Europa. Pero hay que transformar y comercializar los productos desde la región para retener el valor añadido. Este ha de ser un objetivo prioritario: Ayudas y facilidades a las industrias agroalimentarias”, concluye.

El Club Senior en los medios

Si fuera cierto, y parece serlo, que el 50% de los jóvenes extremeños están en riesgo de pobreza, toda Extremadura debiera ponerse en situación de alerta. Si fuera cierto, y la estadística oficial lo avala, que Extremadura es la comunidad con mayor tasa de paro juvenil, y que nuestros jóvenes están emigrando en masa, nadie podrá razonablemente culpar de sensacionalistas o de pesimistas a quienes, hace unos días, en Olivenza, se alarmaron ante la situación de emergencia en que vive una parte importante de la sociedad extremeña. Lo del paro de los jóvenes, su emigración masiva, lo del riesgo de pobreza en que vive la mitad de nuestros jóvenes, no lo dijeron los socios del Club Senior de Extremadura.

Lo dijo un equipo de investigadores de tres universidades que, además, pusieron de relieve la insensibilidad, la «invisibilidad», con la que la sociedad extremeña trata, mejor dicho, olvida, la tremenda situación de desamparo de la juventud. Por no tener, no tenemos ni estadística solvente sobre la terrible oleada de emigración forzada de nuestros jóvenes.

Ante esta situación nadie podrá objetar que los viejos se ocupen del futuro de sus nietos, como lo hicieron probablemente del de sus hijos. Lo que no parece tan normal es que los viejos, y si no viejos, al menos los que han cumplido su ciclo profesional más activo, se conviertan en reivindicadores de un mejor futuro de sus nietos. Sorprende que seamos los mayores agrupados en el Club Senior quienes, si no los únicos, seamos al menos los más insistentes en revelarnos contra la situación de injusticia en la que viven nuestros nietos. Ocurrió hace unos días en Olivenza dentro del VI Foro de Debates del Club Senior de Extremadura. Quienes en el futuro quieran conocer los datos más solventes sobre las características de la emigración de los jóvenes extremeños, su difícil emancipación, la ausencia de jóvenes en los núcleos rurales, los problemas de la sobrecualificación a la hora de búsqueda de empleo, los saldos emigratorios interautonómicos, la tasa de paro de larga duración, el desempleo post-juvenil, el difícil, por no decir imposible, regreso de los jóvenes emigrados, no tendrá más remedio que acudir al Informe sobre la Juventud extremeña, encargado y publicado por el Club Senior de Extremadura.

En el Sénior estamos ya acostumbrados a pechar con una cierta fama de «cenizos» o de «voceros» de las desgracias extremeñas. Todo ello porque, año tras año, el Club Sénior de Extremadura elabora y publica un informe general en el que se evalúan los datos de la economía y de la situación social de la región. Y, para desgracia de todos nosotros, año tras año, «lo nuestro» no mejora, o lo hace a ritmo tan lento que resulta extenuante imaginar cuándo Extremadura será convergente con el resto de España. ¿Somos pesimistas? ¿O son ellos resignados, indiferentes o incluso irresponsables?

En el Club Sénior nos obligamos a plantear soluciones e iniciativas de mejora después de cada diagnóstico, convencidos de que no existe mejor antídoto contra el pesimismo, que la actitud proactiva y positiva para colaborar en la solución de cuanto se denuncia.

Por ejemplo, el Informe General que cada año elabora y publica el Sénior está repleto de iniciativas para combatir el bajo nivel industrial de la región, el escaso desarrollo empresarial, el exceso de burocracia, la mínima transformación de las producciones agrarias y ganaderas, la injusta desproporción entre la producción de energía eléctrica y el consumo sin recibir ninguna compensación por ello, el retraso en las previsiones sobre las alternativas a Almaraz. Y por supuesto se señalan y se festejan los buenos resultados: el crecimiento del turismo y de las exportaciones.

En Olivenza, hace unos días, como antes lo hicimos en Guadalupe, Alange, San Martín de Trevejo, Jerez de los Caballeros, Garrovillas de Alconétar, nos dividimos en grupo profesionales para tomar el pulso a la realidad extremeña. Nos obligamos a mirar las cosas con visión profesional e independiente. Quienes han dedicado su vida a la economía, estudian las grandes cifras macroeconómicas de la región. Equipos de técnicos elaboran los capítulos de agricultura, industria y de energía; expertos en infraestructuras estudian las situaciones de las comunicaciones. Lo mismo hacen otros profesionales en materia de políticas sociales, cultura, turismo. En total, cada año, un informe de no menos de cien páginas con el retrato real y sincero de cómo nos ha ido en cada uno de estos capítulos.

¿Cómo nos ha ido en 2018? El prólogo del Informe se titula ‘continuidad… continuismo…’ y en él se dice que, al ritmo que evoluciona la economía extremeña, seguiremos condenando a nuestros jóvenes a la emigración forzosa.

Muchos se preguntarán para qué sirve el esfuerzo de este grupo tan singular de gente experimentada que se prohíbe recibir subvenciones públicas o privadas y que una vez año se reúnen para reflexionar y debatir sobre su tierra.

Sirve, por ejemplo, para poner en el escaparate de la actualidad la realidad social y económica con el único objetivo de colaborar a mejorarla. Sirve también o, al menos eso creemos, para denunciar la apatía y la resignación de la sociedad extremeña y para señalar que la responsabilidad para corregirlo nos corresponde a todos, comenzando por quienes tienen mayor conocimiento e influencia. Y sirve para decirles a los representantes de las instituciones públicas que la situación por la que atraviesan los jóvenes extremeños es de auténtica emergencia.

Jose Julian Barriga

Presidente Club Senior Extremadura
El Club Senior en los medios

«Pocos sectores sociales como los seniors pueden ser conscientes de la importancia de los jóvenes, abocados a una emigración forzosa y probablemente irrecuperable. De no producirse un cambio radical del rumbo, Extremadura se verá ante un dilema de casi imposible resolución, frente a un futuro sin jóvenes o a jóvenes sin futuro». Fue una de las principales reflexiones que salieron del VI Foro Olivenza que el Club Senior de Extremadura celebró este fin de semana en la villa, y en el que se presentó un informe elaborado por Alessandro Gentile, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza. La jornada contó con la presencia del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara.

«La sociedad extremeña, tanto la institucional como la civil, no parecen haber tomado conciencia de la gravedad de la coyuntura en que se ven atrapados los jóvenes extremeños. Resulta llamativa la sorprendente indiferencia social y política ante el elevado nivel de desempleo y las altas cifras de abandono de estudios. Ello, a pesar de la inversión en educación, proporcionalmente superior a la media española», manifestaron. Y añadieron: «Que en pleno siglo XXI y en una región europea entre el 45% y el 50% de los jóvenes se encuentren en riesgo de pobreza debería hacernos reaccionar a todos y a reflexionar sobre qué no se está haciendo o qué se está haciendo mal».

Almaraz

Se trata este del encuentro anual de los miembros del Club Senior de Extremadura, que forman 227 hombres y mujeres ya retirados de la actividad, «muchos con alta cualificación académica y profesional». Su objetivo es analizar diferentes facetas de la realidad extremeña en una serie de estudios elaborados por equipos especializados.

En el VI Foro Olivenza también se habló del sector energético, y se planteó que es necesario «implementar políticas de desarrollo que compensen o atenúen los efectos de desmantelamiento de la nucler de Almaraz».

El Club Senior en los medios

La juventud extremeña, la situación actual en que se desenvuelve su vida y el futuro que les aguarda, ha sido objeto de reflexión y debate en el VI Foro Olivenza que el Club Senior de Extremadura celebró ayer en esta villa, en el transcurso del cual se presentó un documentado informe elaborado por Alessandro Gentile, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guilllermo Fernández Vara, siguió atentamente la exposición, cargada de datos que reflejan la difícil situación de los extremeños en los tramos de edad juvenil y específicamente de los llamados ‘ninis’, aquellos que ni estudian ni trabajan.

Como se resalta en el manifiesto, «pocos sectores sociales como los seniors pueden ser conscientes de la importancia de los jóvenes, abocados a una emigración forzosa y probablemente irrecuperable». De no producirse un cambio radical del rumbo, Extremadura se verá ante un dilema de casi imposible resolución, frente a un futuro sin jóvenes o a jóvenes sin futuro.

En la jornada se expuso que la sociedad extremeña, tanto la institucional como la civil, no parecen haber tomado conciencia de la gravedad de la coyuntura en que se ven atrapados los jóvenes extremeños. Resulta llamativa la sorprendente indiferencia social y política ante el elevado nivel de desempleo y las altas cifras de abandono de estudios. Ello, a pesar de la inversión en educación, proporcionalmente superior a la media española. Que en pleno siglo XXI y en una región europea entre el 45% y el 50% de los jóvenes se encuentren en riesgo de pobreza debería hacer reflexionar sobre qué no se está haciendo o qué se está haciendo mal.

El Club Senior de Extremadura, está formado por 227 hombres y mujeres ya retirados de la actividad, en muchos casos con alta cualificación académica y profesional.

En su encuentro de ayer, analizaron diferentes facetas de la realidad de Extremadura en una serie de estudios elaborados por equipos especializados en cada una de las áreas. Un año más, en el informe general de situación se vuelven a poner de manifiesto las carencias de los diferentes sectores productivos de la región, pese a los limitados avances que se han detectado en algunos de ellos, como el turismo y las exportaciones.

Las ponencias relativas al sector energético reflejaron la preocupación ante el futuro energético, lo que exige implementar políticas de desarrollo que compensen o atenúen los efectos del desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz. En ese sentido se reclamaron contrapartidas potentes y extraordinarias para parques de energía renovable directamente relacionadas con el desarrollo de la región.

En la ponencia se indicaba que Extremadura es en la actualidad casi autosuficiente con los aportes de energía de origen no nuclear, ya que la producción cubre prácticamente la demanda.

En la actualidad se produce cuatro veces más energía eléctrica que la que se precisa, transfiriéndose los excedentes a otras comunidades. «Las centrales renovables podrían asegurar el abastecimiento de la región, lo que permitiría abaratar la factura energética entre un 25% y un 30%».