SECTORES ESTRATÉGICOS DE FUTURO – Pedro Martín Ruiz

SECTORES ESTRATÉGICOS DE FUTURO 

Consideraciones generales.

Dado los antecedentes de los últimos cincuenta años, Extremadura no puede o no sabe reducir la diferencia negativa en relación con la media de desarrollo nacional. Es más, en estos tres últimos años nos estamos alejando del índice de convergencia, de modo que lo que está sucediendo es un proceso de divergencia cada vez más acentuado. En 2016 España creció el 3,2 del PIB y Extremadura el 2%, y en el presente, según las previsiones, vamos por el mismo camino.

Las instituciones y la sociedad civil, en general, tienen que movilizarse y exigir a las administraciones del Estado y a la Unión Europea un plan de choque con inversiones públicas y fomento de las privadas, mediante la aprobación de incentivos para la instalación de empresas en la región.

De una forma muy resumida como sectores estratégicos a desarrollar tenemos, en primer lugar, la agroalimentación con la transformación de los productos, subproductos y derivados procedentes de nuestras materias primas agrícolas, ganaderas y forestales, incorporando el máximo valor añadido a las mismas, de modo que su destino sea el consumo o uso final y con todas las garantías de calidad y competitividad. Para lo cual es necesario, entre otras cosas, muchos y buenos empresarios y aumentar el tamaño de nuestras empresas y cooperativas para que puedan tener fortaleza financiera, capacidad de venta y posibilidad de disponer de la suficiente tecnología en cada uno de los procesos de producción. El objetivo sería una potente industria agraria, en especial referida a la elaboración de alimentos saludables.

Como segundo sector se señala el de la energía eléctrica. Ya somos una potencia en producción y exportación y hay que tener en cuenta la liberalización del gas y electricidad exigida por la Comisión europea a España, así como el incremento de las interconexiones con otros países y el fomento del consumo hacia la sustitución de la energía fósil por la de origen renovable, bien sea en el transporte por ferrocarril y por carretera, en los sistemas de riegos o en la economía doméstica e industrias.

Por otra parte, hay que pensar en el cierre progresivo de las centrales térmicas de carbón, donde de las diez o doce que ahora están funcionando seguramente solo continúen dos o tres y, por último y no menos importante, en el necesario cierre de las centrales nucleares a medida que cumplan con el tiempo de funcionamiento asignado, siguiendo el modelo alemán. También tenemos en cuenta los programas de ahorro energético con una mayor eficiencia y, sobre todo el autoconsumo eléctrico en viviendas, instituciones y empresas, así como el uso del gas a lo largo del proceso de sustitución del carbón y el petróleo, de acuerdo con las exigencias del cambio climático.

Por todo ello se abren grandes posibilidades para incrementar la producción de las energías limpias, como la de origen hidroeléctrico por bombeo reversible en algunos de nuestros grandes embalses o en minicentrales, aprovechando las horas valle para la elevación del agua o con ayuda de la energía solar o eólica. Especial mención merece las instalaciones solares fotovoltaicas ya previstas de las que hablaremos más adelante, además de las enormes posibilidades que ofrece la biomasa con 2.800.000 hectáreas de carácter forestal con que cuenta la región. Tenemos los recursos básicos que son abundante radiación solar, sobre todo en el sur de Badajoz, tierra, agua, recursos vegetales y viento, así como la tecnología y las condiciones climatológicas favorables para ello.

El tercero pilar básico de desarrollo, en especial para la provincia de Cáceres, es el sector del turismo en sus dos vertientes principales. Uno de carácter urbano con ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, como son Cáceres y Mérida y otras igualmente cargadas de historia, arte y cultura con iglesias, conventos, casa señoriales con los ingredientes de su riqueza gastronómica, así como el carácter acogedor de su población entre las que destacan Badajoz, Plasencia, Guadalupe Trujillo, Zafra, Jerez…

El otro tipo de turismo, por su singularidad y características, podría significar que nuestra región fuese conocida como un gran parque medioambiental de la Comunidad Europea. Se trata de un turismo rural, de naturaleza, belleza paisajística, saludable, sin contaminación y cielos limpios, de amplios espacios protegidos, castillos, con 1.500 kilómetros de costa interior, gargantas con piscinas naturales, playas con bandera azul, deportes náuticos, senderismo, riqueza cinegética, piscícola y ornitológica, etc. Además, contamos con las Reservas de la Biosfera de Monfragüe y la del Tajo Internacional y comarcas con encanto como Gata, Las Hurdes, el Valle del Jerte, La Vera…

Para cada tipo de turismo habría que organizar rutas, circuitos o itinerarios específicos con el apoyo de un fuerte marketing y publicidad dirigido según segmentos de demanda a jóvenes, mayores o de mayor o menor poder adquisitivo y no solo a nivel nacional sino europeo y americano. Todo ello debe ir acompañado por una mejora importante de los profesionales con mejor formación lingüística, disponibilidad de redes y aplicaciones digitales de nueva generación y alojamientos apropiados para un turismo de nivel medio-alto con sensibilidad cultural y medioambiental, apoyándose en congresos y otros eventos.

Quizás próximamente la comarca de la Siberia Extremeña consiga la declaración de Reserva de la Biosfera. En nuestra opinión, reúne las condiciones para ello pues incluye cinco grandes embalses con una capacidad de 6.580 hectómetros cúbicos, la Reserva Nacional de Caza del Cijara, y la mayor parte de su territorio ya está incluido en la Red Natura. Comprende 17 municipios con una población de 20.000 habitantes, que en 1960 eran 50.000, en una extensión de 2.837 kilómetros cuadrados. Ahora bien, con declaración o sin ella esta amplia zona se merece un plan de desarrollo sostenible que evite la emigración y el envejecimiento de la población producido, en buena parte, por la construcción de los embalses y el mal entendido proteccionismo medioambiental que limita mucho cualquier actividad económica y toda clase de inversiones.

También se podría estudiar otra posible Reserva de la Biosfera o figura parecida de carácter transfronterizo, enlazando con la del Tajo Internacional hasta la desembocadura del Guadiana. Así toda la Raya de Portugal desde la provincia de Zamora hasta Huelva, a excepción del área de Badajoz capital, gozaría de un alto nivel de protección con grandes alicientes para el turismo, aprovechando su enorme riqueza forestal y naturaleza casi virgen. Se trata de un desierto desde el punto de vista demográfico donde destaca el mayor embalse de Europa (Alqueva) y las pequeñas cataratas del Guadiana. Creo que es evidente que no estamos en contra de la conservación de la naturaleza y la declaración de espacios protegidos sino lo que queremos es su compatibilidad con la actividad y el desarrollo económico y que sea beneficiosa para el bienestar de la población autóctona con buenos planes de gestión, capacidad presupuestaria y flexibilidad interpretativa de la regulación de dichos espacios.

Como requisito y complemento de lo ya expuesto, Extremadura necesita de una infraestructura social y de una infraestructura física mucho mejor. La primera viene determinada por la calidad del factor humano, la potenciación del empresariado, la pujanza de la sociedad civil, de sus instituciones públicas y del tejido industrial. Para ello, hay que invertir mucho más en educación, formación profesional, conocimiento, primar el talento propio procurando su permanencia en la región y atraer al que se ha marchado, así como a empresarios, inversores y personal cualificado. En cuanto a la infraestructura física la mejora viene por una política de obras que se relaciona más adelante.

Extremadura desde 2014 es la única Comunidad española Objetivo 1, formado por el grupo de las regiones menos desarrolladas, ya que no alcanza el 75% de la media en renta per cápita de la Unión Europea. No se trata de pertenecer a esta categoría a perpetuidad sino que su vocación natural es su carácter temporal para lo cual se deben poner los medios para que así suceda. La parte buena es que debe suponer, hasta ahora en muy escasa medida, un privilegio para obtener las inversiones de los fondos estructurales (Feder. FSE) que se llevan más del 80% de la destinada a la Política de Cohesión de la UE, además de la de otros fondos de desarrollo rural (Feader). Y también hacer mejor uso de los mismos.

Aprovechando estas ventajas nos podemos acoger al Plan Juncker que pretende movilizar para 2020 una inversión de 500.000 millones de euros, en colaboración con el Banco europeo de inversiones (BEI), los distintos estados de la UE y la iniciativa privada. Sus objetivos son la eficiencia energética e interconexiones eléctricas, ayudas para mejorar la competitividad de las empresas, grandes obras de infraestructuras, fomento e introducción de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), entre otros. El plan trata de eliminar los obstáculos a la inversión, garantizar el buen uso de los recursos, reducir riesgos a proyectos innovadores, etc. Por otra parte, España empieza a crecer, se modera la política de austeridad mantenida hasta ahora, y soplan vientos favorables para otra política monetaria expansiva que dinamice la economía, gracias en buena parte al Banco Central Europeo.

Propuesta de grandes proyectos que podrían acogerse al Plan Juncker.

Por una parte, los que suponen creación de riqueza, producción de energía, desarrollo turístico y empresas innovadoras (A); por otra, las grandes infraestructuras de transporte que faciliten la movilidad de la población y la competitividad de la actividad económica (B). Serían los siguientes:

A.1º Realización urgente de las obras necesarias para la puesta en regadío de unas 25.000 hectáreas en Tierra de Barros, en Arroyo del Campo, Monterrrubio y otros de menor superficie con planes previstos hace ya tiempo. Antes y en paralelo hay que concretar bien los estudios de rentabilidad, seleccionar los cultivos más convenientes y prever la transformación y comercialización de los futuros productos, implicando a los titulares de las explotaciones y formando a estos y a los jóvenes agricultores para todo el cambio que ello supone.

A.2º Facilitar la instalación de las cuatro plantas solares fotovoltaicas proyectadas en los municipios de Usagre, Calzadilla de los Barros y en Lobón, pertenecientes a la provincia de Badajoz, y en el municipio de Talaván en Cáceres. Serian de las más grandes de Europa y con una potencia instalada total de unos 2.000 megavatios (MW) que, junto con la producción de origen hidroeléctrico, de biomasa y eólica sumarían unos 3.000 MW. Por supuesto, con sedes fiscales o no, los titulares de las mismas tendrían un fuerte compromiso con el desarrollo de la región, mucho mayor que el de las actuales compañías eléctricas. En este sentido, se solicita para Extremadura cierta prioridad para producir dicha cantidad en las próximas subastas públicas de energías renovables ya que en la anterior la región de forma indirecta quedó excluida. De este modo, podríamos estar preparados para el previsible cierre en unos tres años de la Central Nuclear de Almaraz y exportar mucho más electricidad que hasta ahora.

A.3º Plan de desarrollo turístico sostenible para las ciudades Patrimonio de la Humanidad y las Reservas de la Biosfera declaradas por la Unesco, ya mencionadas, que aunque cuentan con programas específicos estos deben potenciarse con mayor presupuesto y proyección de futuro. También sería fundamental un Plan de promoción turística internacional en la línea de lo expuesto al inicio del artículo.

A.4º Dado que la iniciativa privada, o pública de la Junta de Extremadura es insuficiente pues es obvio que la falta de tejido industrial es nuestra gran debilidad, resulta necesario que la Administración del Estado, vía Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la UE vía plan Juncker y BEI, promuevan la constitución de cinco o seis grandes empresas de carácter público-privada, con sedes fiscales en la región, que con su respaldo financiero y capacidad de gestión incentiven la fusión de pequeñas y medianas empresas o cooperativas agrarias por sectores de actividad y en su caso la absorción e integración de las mismas.

Como hemos dicho su objetivo podría ser, bien la transformación de los recursos agrícolas, ganaderos y forestales en productos finales, bien para el desarrollo turístico en sentido amplio, bien de carácter industrial relacionadas con las energías renovables como baterías y turbinas, bien, y sería muy importante, la creación de una gran empresa de base tecnológica, en relación con la investigación, la innovación y el mundo digital de las comunicaciones y sus aplicaciones a la economía global. Dichas empresas servirían de modelo y de locomotoras para el desarrollo general y su lógica ubicación en las grandes cabeceras de comarca, además de potenciarlas, constituiría un foco de atracción para la población de los pequeños municipios cuyos habitantes no tendrían que emigrar fuera de la región.

B. Infraestructuras de Transporte. Por su situación geográfica Extremadura se encuentra algo aislada en una franja lateral de España por lo que necesita una mejora importante de las conexiones que faciliten las relaciones humanas y comerciales con el exterior, sin olvidarnos de Portugal. El estado de nuestras comunicaciones por ferrocarril no es propio de nuestro tiempo y deben tener carácter prioritario.

B.1º Puesta en marcha de la línea de altas prestaciones Madrid-Badajoz con el inicio inmediato de las obras entre Toledo (AVE), Talavera – Navalmoral de la Mata, y mayor impulso de las obras pendientes hasta Badajoz. En una primera fase sería suficiente con trenes Alvia para unos 200 kilómetros de velocidad para viajeros y trenes de mercancías y por supuesto electrificada. Mas adelante, si la demanda lo justifica, tendremos seguramente un verdadero AVE Madrid – Toledo – Lisboa.

B.2º Adecuación del trazado, plataforma, sistemas de seguridad, equipamiento y electrificación de la línea Mérida – Brazatortas, e intercambiador con el AVE Madrid – Sevilla – Málaga. Pensado más bien para mercancías, en conexión con el Levante y aprovechando las sinergias derivadas de los previsibles tráficos con los puertos de Sagunto – Valencia – Lisboa -Sines, puerto de Algeciras, plataforma logística de Badajoz y de Ciudad Real y su nuevo aeropuerto.

B.3º Línea Mérida-Sevilla con los mismos requisitos y características que la anterior y en relación con las importantes mejoras que se están realizando en Cádiz con la nueva terminal de contenedores, así como en la central logística de Majarabique en relación con los puertos de Sevilla y Huelva.

B.4º En cuanto al transporte por carretera solo se incluye la adaptación de la N.430 en lo que se refiere a mejoras en la seguridad y tiempos de recorrido, mediante la duplicación de la carretera existente, terceros carriles y supresión de travesías y curvas, como fase previa de la futura autovía, si la densidad de tráfico lo justificase, desde Torrefresneda a Ciudad Real y sus diversos enlaces. Es una obra prevista hace tiempo, de relativo poco coste, en especial para el tráfico de camiones con los productos de los regadíos de las Vegas del Guadiana y complemento del ferrocarril, que recorre algo mas al sur, mencionado en el apartado B.2º.

Por supuesto que existen otras necesidades pero que pueden ser financiados por las vías normales de la Administración del Estado o de la Junta de Extremadura, como la adecuación con las mejoras descritas en el párrafo anterior de la carretera EX-100 de Badajoz a Cáceres, de la antigua EX-108 de Coria a Castelo Branco en Portugal, o la N-432 de Badajoz – Zafra – Azuaga – Córdoba, previendo la posibilidad de convertirse en autovías en un futuro.

En cualquier caso, con Plan Juncker o no, pretendemos poner de manifiesto aquellos sectores e inversiones que consideramos prioritarios para la región que puedan ser incluidos en los distintos Programas de ayudas de la administración Española y/o de la Unión Europea. Queremos la mejor asignación de los recursos públicos y privados, estudiando bien las inversiones en relación con las distintas alternativas y el análisis coste beneficio. Ahora es el momento de elegir bien los proyectos más interesantes y de ejecución inmediata.

Como otras veces hemos hecho en los distintos Foros del Club Senior queremos ofrecer propuestas, ideas y sugerencias con toda humildad sin ánimo de dar lecciones a nadie, cuya selección sometemos al buen criterio de la Administración. Sabemos que algunas tienen difícil encaje para incluirlas en un plan de choque tan necesario que cambie el rumbo de nuestra región pero en general son peticiones posibles y de no excesivo coste para el erario público. El hecho de que algunas se acojan al patrocinio del Estado, Plan Juncker y el BEI supone cierta cobertura, viabilidad, garantía y rapidez en su realización.

Así en lo que respecta al apartado A), el Canal de Barros estaba previsto para regar 60.000 hectáreas y ahora priorizamos 25.000 que en buena parte serán costeadas por los agricultores. Supone un consumo de unos 150 hm3 y el agua almacenada en los embalses del rio Guadiana en nuestra Comunidad a finales de mayo, referida a la media de los últimos diez años es del orden de 5.000 hm3. En relación a las plataformas solares, casi todos son proyectos de grandes compañías que llevan paralizados hace tiempo e incluso a coste cero, habiendo renunciado a las primas, y solo están pendientes de las autorizaciones pertinentes para la inversión.

Respecto a la creación de empresas es quizás lo más difícil y necesario de realizar pero con incentivos, talento y voluntad política puede romperse la actual inercia poco innovadora que de siempre ha padecido la región extremeña. Claro está que tenemos magníficos empresarios pero son insuficientes pues si en lugar de unos cincuenta fuesen cien sería muy distinto. Los expertos en la materia, mucho mejor que el que suscribe, saben los mecanismos para que ello sea posible, bien seleccionando bolsas de proyectos, organizando Foros de emprendedores, diseñando Fondos de Inversión, etc.

En relación al apartado B), en resumen y para no repetir, tampoco planteamos temas de difícil realización. Así en el transporte por ferrocarril nos olvidamos de momento del AVE Madrid – Lisboa, y pedimos lo mínimo para la línea Mérida – Brazatortas, y la de Mérida – Sevilla, al igual que para la carretera a Ciudad Real por las Vegas Altas.

Mientras que los problemas de España, con fuerte apoyo mediático sean las reivindicaciones nacionalistas y el excesivo poder de las regiones ricas, y los gobiernos de turno desde hace ya tiempo pretendan resolverlos con más inversiones, privilegios y ventajas de todo tipo, los verdaderos problemas que, en nuestra opinión, son las desigualdades territoriales y personales irán en aumento. De este modo, Extremadura continuará con la mitad de la inversión pública por habitante que en el País Vasco, la renta per cápita la mitad que la de Madrid, o que el paro sea mayor en diez puntos que la media de España. Lo mismo se puede decir de cualquier otro indicador como el peor índice de competitividad o la mayor brecha digital.

Es cierto que no es solo nuestro caso; en parecida situación se encuentran las regiones limítrofes de Castilla la Mancha y Andalucía que entre las tres ocupan más del 40% del territorio nacional y representan menos del 20% del PIB. La gran mancha de la desigualdad se extiende también por el este con El Alentejo y Centro de Portugal con cuyas regiones debemos aumentar mucho la cooperación y toda clase de relaciones, por lo que habrá que pensar en formar un frente común, hacernos valer y presionar, en especial a la UE para la solución del problema.

No se trata de igualar que es imposible pero el Estado si puede y debe reducir las diferencias extremas que son de las mayores de los 34 países de la OCDE. Esto debe hacerlo porque la situación es injusta, no es democrática, va contra la cohesión y estabilidad social y es caldo de cultivo para los populismos, alteraciones de la paz, protestas radicales, atentados etc., sean de un signo o de otro. Son las consecuencias de la globalización asimétrica y las leyes del mercado que tienden a la concentración de la riqueza y el poder en pocos grupos de personas y territorios.

Ya va siendo hora no solo de crecer, también de repartir y no nos referimos solo vía financiación autonómica o a las ayuditas y empleos sociales, que aunque necesarios muchas veces son migajas para apaciguar a la población, sino yendo a la raíz de los problemas, mediante una voluntad política decidida de inversiones públicas y privadas eficientes, creando las condiciones favorables para la instalación de empresas, mediante incentivos fiscales, financiación, terrenos, agua, energía, fácil conectividad en redes, regulaciones beneficiosas y menos burocracias, como se ha hecho y se sigue haciendo en otras partes. Basta analizar cómo se ha negociado el Presupuesto del Estado de 2017.

Se trata en definitiva, y lo decimos con toda claridad, de conseguir cierta excepcionalidad y discriminación positiva por parte de los poderes públicos para que, mediante la creación de riqueza, empleo y desarrollo tecnológico, Extremadura alcance la media estadística de bienestar en un plazo razonable de diez o quince años.

 

                                                           Pedro Martin Ruiz      Sevilla, junio 2017

                                                     

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