Ciencia y Tecnología

Por Valeriano Ruiz Hernández

Reducir al 50 por ciento el consumo de combustible en los coches y de energía en las viviendas es 25 veces más eficiente que la reducción, en el mismo porcentaje, de la ingesta de carne y leche.

Hace tiempo que tengo claro el tema del cambio climático y, en particular, lo que hay que hacer para frenarlo. Para mí –como para otras muchas personas- está claro que el aumento de Gases de Efecto Invernadero (GEI) es el origen del Cambio Climático. También está demostrado que la mayor cantidad de ese incremento de GEI en la atmósfera proviene de la quema de combustibles fósiles en el sistema energético mundial.

Por otro lado, las plantas en el suelo terrestre y la capacidad de absorción de los océanos permiten reducir esos GEI. Es evidente, por tanto, que para frenar el cambio climático hay que reducir drásticamente las combustiones de sustancias con carbono en su composición (combustibles fósiles), aumentar las extensiones de bosques y demás plantas verdes en el suelo terrestre y facilitar la absorción del CO2 en los océanos. Frente a esto que es tan claro y rotundo, el IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático) ha sacado -a principios de este mes de agosto- un documento “el cambio climático y la Tierra”, que está originando una gran confusión dando a entender que en pro de esta causa hay que reducir el consumo de carne de vaca, leche y huevos. La sorpresa que me han causado tales afirmaciones, me ha llevado a meterme de nuevo en el asunto, y he encontrado tal lío de cifras y tal falta de concreción en ese informe y en los datos que proporciona el IPCC y la FAO, que he tenido que recurrir además a las informaciones que proporciona el Ministerio español de transición ecológica para hacerme una idea clara y contundente a escala nacional.

Teniendo en cuenta la dificultad de abarcar el asunto a nivel mundial, me voy a centrar en España y en los españoles. Me propongo además, para todo aquel que quiera contribuir desde su acción particular, decirles lo que pueden hacer ellos por sí mismos, sin tener en cuenta a nadie, nada más que a su propio criterio.Eso sí, siendo consciente de que nuestra cuota de responsabilidad (la de los españoles) no es de las más altas ni que lo que hagamos va a resolver el problema global. Pero, por lo menos, creo que es bueno que tengamos una idea de lo que se puede hacer. Pero no a nivel general ni teórico sino con acciones y resultados concretos que contribuyan a frenar el Cambio Climático, para mí el problema más grave que tiene la humanidad.

Situación en España
Según las estadísticas del Ministerio español de Transición Ecológica las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI en adelante) en España, se reparten, por sectores de la manera siguiente: Energía (transporte y generación de electricidad y calor), 252,413 MtCO2, Industria, 27,284 MtCO2 Total agricultura, 39,544 MtCO2, Fermentación entérica, 17,194 MtCO2Manejo del estiércol, 9,179 MtCO2Manejo del suelo, 12,175 MtCO2Residuos, 13,6 MtCO2TOTAL BRUTO, 332,842 MtCO2. Absorciones por uso y cambios de uso del suelo (LULUCF), -37,743 MtCO2 TOTAL NETO (bruto menos absorciones), 295,1 MtCO2.

De esos datos, es evidente que todo lo que implica transformaciones de energía supone unas emisiones conjuntas muy elevadas (85,5 % de las emisiones netas); si le añadimos las emisiones achacables a la industria, llegamos al 94,7 % de las emisiones netas. Me parece que ese es el resultado más importante de todos y en el que voy a centrar las actuaciones que tendríamos que hacer los españoles si queremos contribuir a la reducción de emisiones.Un aspecto adicional destacable de los datos anteriores es que la agricultura y la ganadería son responsables solo del 13,4 % de las emisiones netas (con 39,544 MtCO2). El informe del IPCC se centra –a nivel mundial- en ese 13,4 % de las emisiones netas que no son despreciables pero ya veremos que se compensan en este sector primario con las absorciones por los bosques, árboles frutales y demás vegetación.En efecto, por el lado de las absorciones, las 37,743 MtCO2 que se producen por parte de la vegetación en España (LULUCF en la nomenclatura del IPCC) (12,8 % de las emisiones netas) tampoco podemos despreciarlas y, en sentido positivo, es la otra parte de la acción en la que deberíamos poner más énfasis.

En definitiva, la gran responsabilidad de las emisiones de GEI en España es del sector energético (electricidad y combustibles) y de la industria y la disminución de las mismas se realiza gracias a los bosques y demás vegetación.

La respuesta general a la pregunta qué podemos hacer de ¿qué puedo hacer yo?, es evidente:Disminuir las emisiones del sector energético y de la industria. Todo lo demás es distraer la intención de lo fundamental. En concreto las emisiones por fermentación entérica de los rumiantes solo representan el 5,8 % de las emisiones netas por lo que las actuaciones en esos sectores, aun no siendo despreciables, tienen una capacidad muy reducida de mitigación.Aumentar la cantidad de árboles y de toda la vegetación. “Lo” de plantar un árbol cobra aquí mucho sentido. En concreto, si cada español plantara un árbol reduciremos las emisiones en aproximadamente 1,877 MtCO2 al año cuando alcanzaran su tamaño adulto (10 años). No está mal. Un 6,4 % de las emisiones netas actuales. Valdría la pena.Como nota curiosa para muchos, en España tenemos del orden de 7000 millones de árboles (IFN3; Inventario Forestal Nacional) y según expertos del INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) acumulan al día de hoy 3.310 MtCO2, 10 veces más que las emisiones anuales de toda España. Es un auténtico tesoro ambiental que tenemos los españoles y con poco esfuerzo nos podemos hacer idea del grave problema que suponen los incendios forestales dilapidando ese tesoro. El informe “El cambio climático y la tierra” del IPCC hace un análisis muy detallado de las interacciones entre las actividades del ser humano y el cambio climático y quiero destacar una frase que me parece especialmente significativa del comunicado de prensa correspondiente: “La tierra es un recurso decisivo, según un informe del IPCC se encuentra sujeta a la presión del ser humano y del cambio climático, pero es parte de la solución”.Yo hubiera empezado diciendo que es el origen del problema, especialmente debido a las actividades humanas al margen de la naturaleza. De hecho coincido sustancialmente con el trasfondo del informe que trata del uso del suelo y destaca que si el sector agrario no destruyera los bosques (incendios intencionados y otras actividades igualmente destructivas) estaría más equilibrado.Tengo un ejemplo claro en las dehesas de mi tierra, Extremadura, que dan lugar a un sistema equilibrado desde todos los puntos de vista. Por el contrario es el sector terciario, (industria, transporte, servicios) el que provoca las distorsiones más importantes. Lo malo es que no se le pone freno a estas actividades, más bien se acentúan.

Consumos de energía en el hogar

Si queremos entrar en propuestas concretas, una vez conocido lo global voy a entrar ahora en aquella parte de las emisiones de las cuales somos responsables directos, sobre todo en nuestras viviendas y en nuestros vehículos de transporte personal. Tomando datos del Instituto para Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) un español medio tiene los siguientes consumos de energía en su hogar:

  • Electricidad: 3487 kWh/año = 3 tep al año.
  • Total en toda España, 60,188 TWh = 5,159 Mtep.

Aproximadamente el sector doméstico supone el 20 % de toda la electricidad que se utiliza en España. Emisiones de GEI de esa electricidad, 15,047 MtCO2 (a razón de 250 gCO2/kWh; dato de REE 2018). Dado que en España hay 17199630 hogares (IDAE) un hogar medio da lugar a la emisión de 874,4 kgCO2/año por su utilización de la electricidad.

  • Combustibles fósiles, directamente utilizados en el hogar.
  • Carbón, muy poco, 15 ktep. A razón de 4,23 tCO2/tep = 63,425 ktCO2. En realidad el carbón se utiliza mayoritariamente en la generación de electricidad; luego es en ese sector en el que se contabiliza en su mayor parte.
  • GLP (butano y propano), 1032 ktep x 2,72 tCO2/tep = 2807,04 ktCO2Gasóleo, 2216 ktep y 3,06 tCO2/tep = 6780,96 ktCO2Gas natural, 2260 ktep x 2,34 tCO2/tep = 5288,4 ktCO2.
  • Total combustibles, 5523 ktep; emisiones, 14,940 MtCO2/año en el total de España.

Por hogar, 868,86 kgCO2/año.

Es curioso que dan prácticamente las mismas cantidades de emisiones el apartado de electricidad y el de combustibles.

En total, las emisiones de CO2 equivalente por hogar español, son 1743,26 kgCO2 que sumadas a los 996 kgCO2 que emiten sus habitantes (2,7288) al respirar (1 kgCO2 al día) resultan 2739,26 kgCO2 cada año. El total de los españoles respondemos, por tanto, directamente en nuestros hogares, de 47,114 MtCO2 (16 % de todas las emisiones netas de nuestro país).Claro que a esto habría que sumar las emisiones correspondientes a la comida y bebida (incluida el agua), a la ropa, a la eliminación de los residuos de todo tipo, al lavado de la ropa y de la vajilla (detergente y agua porque la electricidad y los combustibles ya están contabilizados). Si tengo algo de tiempo voy a ver si soy capaz de calcular alguno de estos componentes.

Veamos ahora el vehículo de transporte personal (automóvil).Según el IDAE, los 24 millones (24074151 el año 2018 según la DGT) de turismos que hay en circulación en España consumen 5092 kt de gasolina (2,9 tCO2/tep) al año que dan lugar a 14,791 MtCO2 y23559 kt de gasóleo (3,06 tCO2/tep) originando 72,09 MtCO2 en ese mismo año con lo cual los turismos españoles emiten del orden de 86,882 MtCO2 (29,44 % de las emisiones netas totales). Si contabilizáramos las motos, los autobuses, los trenes, etc. tendríamos una mayor aproximación pero mi objetivo en este modesto artículo se refiere solo a los turismos.Si divido por el número de españoles (46934632 millones; datos INE de 1 de enero de 2019) resulta que entre el consumo de energía en los hogares y los automóviles personales, los casi 47 millones de españoles somos responsables directos de 134 MtCO2 cada año (45,4 % de las emisiones netas).En lo concreto, y con esos datos ¿qué puede hacer un español medio para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero?

Es evidente con los datos anteriores:

  • Los automóviles son responsables de casi un 30 % de las emisiones por lo que está claro que es en ese sector donde hay que poner el mayor énfasis. No es fácil disminuir el número de vehículos (del orden de 24 millones) pero ya se vislumbra (se habla y escribe mucho) del cambio a vehículos eléctricos y no solo coches tal como los entendemos ahora mismo. Yo observo el auge de la bicicleta que me parece la mejor solución en ciudades y también la irrupción de patinetes, bicicletas y motos eléctricos que supondrían una importante solución; sobre todos si se cargan con electricidad procedente de fuentes energéticas renovables.
  • En el ámbito del hogar, ya se ve por los datos anteriores que la electricidad supone un poco más de la mitad de las emisiones debidas al consumo de energía por lo que habría empezar por ahí y también aquí hay una buena expectativa con el fomento del autoconsumo fotovoltaico que podría reducir a la mitad el consumo de electricidad del sistema eléctrico general y, por tanto, las emisiones. Es obvio que el aumento de la eficiencia del consumo ayudaría.
  • Por el lado de los combustibles los datos nos dicen que el gasóleo y el gas natural son los principales responsables de las emisiones y del consumo. Dado que en ambos casos se utilizan mucho para calefacción la solución es sencilla: sustituir esos combustibles por biomasa y, mejor aún, por energía solar térmica de media y baja temperatura en hibridación con biomasa. O por fotovoltaica y bomba de calor reversible.

No me gusta hacer adivinanzas pero sigo siendo optimista y mi intuición me dice que en España iremos por ahí y, en poco tiempo, podremos conseguir una disminución significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La ganadería y la agricultura. (13,4 % de las emisiones netas).

Analicemos ahora la importancia de la agricultura y la ganadería en las emisiones de gases de efecto invernadero. Especialmente la ganadería que es el sector en el que la FAO y el reciente informe del IPCC parece que ponen el énfasis para la reducción de las emisiones. Comparemos después esas emisiones con las producidas directamente por los seres humanos de las que somos responsables y veamos hasta qué punto dejar de comer carne, leche y huevos puede ayudar a resolver el problema del cambio climático. Sobre todo me ocupo del ganado rumiante (vacas, ovejas y cabras) que en España, en el año 2016 eran algo más de 25 millones de cabezas en total que emitieron (según el inventario del ministerio de Transición Ecológica) 17,195 MtCO2 el año 2017; es decir que cada cabeza de ganado sin especificar especie es responsable de emitir 0,673 tCO2 al año.

Empecemos por las vacas. Emisión de metano por la llamada fermentación entérica de las vacas, sobre 110 kgCH4/cabeza/año equivalentes a 2310 kg de CO2 equivalente/cabeza.año. Dato también extraído del informe del ministerio ya citado.

En 2017 había 6254485 cabezas de ganado vacuno cuyas emisiones totales serían de 688 kt de CH4 = 14448 ktCO2=14,448 MtCO2 al año; un 4,9 % de las emisiones netas en España.

Con este resultado ya tenemos un primer indicio de que reducir el número de vacas no va a ser una solución al problema. Solo respirando los españoles emitimos más (somos más seres humanos en España que vacas). En concreto, 17,131 MtCO2.

Veamos ahora en lo concreto la carne y la leche (los huevos los dejo para otra ocasión). Todos los datos están extraídos del “informe de inventario nacional de gases de efecto invernadero” del Ministerio de Transición Ecológica.

Vacas de carne. En el año 2017 se sacrificaron 2376882 de reses que produjeron 637737 toneladas de carne; es decir, cada vaca produce, por término medio, 268,3 kg de carne y emite 2,310 tCO2. Por tanto, cada kg de carne de vaca es responsable de 12,9 kgCO2, si aceptamos que los terneros y terneras se sacrifican cuando tienen entre 1 y 2 años (he puesto en el cálculo 1,5 años).

En España, el consumo, sin embargo, fue de mucho menos, 246377 toneladas (5,6 kg/persona.año). Con el cálculo anterior cada español medio es responsable de 72,3 kgCO2 al año por el hecho de comer carne de ternera. En definitiva, si reducimos al 50 % el consumo de carne de vacuno, reducimos 36,15 kgCO2 por persona y 1,7 MtCO2la totalidad de los españoles.

En relación con las vacas tenemos dos tipos de resultados: las emisiones de todo el ganado vacuno que hay en España (14,448 MtCO2) y el correspondiente a la carne que ingerimos los españoles 3,4 MtCO2.

Vamos ahora con la leche. Vacas lecheras estabuladas en el año 2017, 839729 reses. Esas vacas han producido 1,94 MtCO2 (incluidas en las 14,448 MtCO2que dimos antes para el conjunto de las vacas españolas). Leche producida, 7117742 toneladas/año.

Así pues cada vaca produce en valor medio 8476 kg de leche al año.

Consumo de leche en los hogares, 268423 toneladas/año. Por tanto, la leche que consumimos los españoles es la equivalente a 31668 vacas que han emitido 73 ktCO2. Así pues, cada kg de leche es responsable de 0,273 kgCO2.

Si pensamos que el resto de la leche va a la fabricación de productos lácteos (queso, yogur, etc.) podemos aceptar que todo ese sector es responsable de la emisión de 1,936 MtCO2 (0,65 % de las emisiones netas). No he tenido en cuenta que también se exporta al extranjero una parte importante de la leche de las vacas españolas.

La primera conclusión parcial es que reducir el consumo de leche no va a afectar gran cosa a la reducción de emisiones. Es totalmente irrelevante, se diga lo que se diga. Si como antes admitimos reducir en un 50 % la ingesta de leche y de productos lácteos, evitaríamos la emisión de 0,968 MtCO2 al año.Otros rumiantes (ovejas y cabras).

Ovejas, en el año 2016, 15962890 cabezas de las cuales 2224465 fueron destinadas a la producción de leche, 546 millones de litros. Las cabras eran en 2016, 3088040 que dieron 507 millones de litros de leche. En carne, las ovejas (corderos) produjeron 117054 toneladas de carne y las cabras 9842 toneladas.

Tengo hechos los números correspondientes pero no son importantes y por eso no los pongo para no hacer esto demasiado pesado.Si sumamos todo, resulta lo siguiente: Carne y leche, 5,34 MtCO2/año, cantidad incluida en el total de 14,448 MtCO2 que dábamos para el conjunto del ganado vacuno que tenemos en España. Si reducimos al 50 % el consumo de carne y de leche las emisiones que podríamos evitar serían de 2,668 MtCO2. Habrá quien piense que es mucho pero debemos compararlo con las 67 MtCO2 si rebajamos al 50 % el consumo de energía en nuestros hogares y el consumo de combustibles de nuestros coches. El reducir al 50 % el consumo de los coches y en las viviendas es 25 veces más eficiente que disminuir en un 50 % la ingesta de carne y leche. No digamos el CO2 que podríamos absorber si cada español planta un árbol (1,877 MtCO2 cada año a partir del décimo después de plantado).Quiero terminar dejando claro que me parece muy bien que haya personas que no quieran comer carne, leche y huevos y, por supuesto, los vegetarianos. Creo que son opciones personales dignas del mayor respeto. Pero también me parece necesario aclarar las repercusiones que esas decisiones pueden tener sobre el cambio climático. No quiero entrar en debates de fondo relacionados con el asunto. Solo he pretendido dejar claros algunos detalles en el caso de España.Valeriano Ruiz Hernández

Ciencia y Tecnología

En lugar de invertir millones de euros en construir redes para seguir alimentando el crecimiento asimétrico, que se reduzca el precio de la electricidad consumida en las proximidades de su generación. En lugar de priorizar de nuevo a las regiones ricas, que se lleve la banda ancha a las zonas que se están quedando vacías para atraer población. Que se fomente el autoconsumo industrial con ayudas para que la energía sea mas económica donde se genera.


La invasión de los suelos extremeños por plantas fotovoltaicas puede convertirse en la tercera colonización energética que vivimos en Extremadura. La primera de ellas, en los años 60, fue la construcción de los pantanos, sobre todo los de la cuenca del Tajo, que fueron diseñados esencialmente para la producción de energía eléctrica. Se inundaron valles, algunos pueblos tuvieron que ser abandonados, todo ello para generar la energía eléctrica cuya demanda subía a lomos de la creciente industrialización del norte de España. Iberduero, empresa eminentemente vasca, lideró aquel proceso, y su presidente Iñigo Oriol se instaló en Extremadura comprando una hermosa finca en la provincia de Cáceres. Puede asegurarse que Iberduero se convierte en el principal beneficiado de esta primera colonización energética. Mientras que Extremadura cedía sus cuencas y riberas para esta generación hidroeléctrica, el Instituto Nacional de Industria realizaba gran parte de sus inversiones para potenciar el tejido industrial de Cataluña y las provincias vascongadas; se implanta Seat en Barcelona, se crea el polo químico de Tarragona, y se potencian la industria de acero y los astilleros de Vizcaya, etc. Como consecuencia de estas políticas, los extremeños tuvieron que salir detrás de los kilovatios a encontrar empleo en aquellas regiones.

Llegó la década de los 70 y vivimos la segunda colonización energética, la nuclear. La creciente demanda de Madrid y las regiones industrializadas requería una mayor generación de energía eléctrica. En este caso se acude a la construcción de centrales nucleares, y nuevamente Extremadura es elegida para instalar una parte importante de esas nuevas fuentes de generación de electricidad; primero sería la central nuclear de Almaraz en 1973, la mayor de España con sus dos reactores de 1.050 MW. Dos años después, en 1975, se inician las obras del segundo proyecto nuclear en las proximidades de Valdecaballeros para ubicar dos reactores de 950 MW. La fuerte oposición del pueblo extremeño obligó a abandonar este proyecto cuando ya esta ejecutado un 65%. Todos los extremeños hemos pagado los 2.000 millones de euros de aquella decisión en el recibo de la luz a través del recargo por la moratoria nuclear.

Si Extremadura produce 4,2 veces la energía eléctrica que consume, con Valdecaballeros habríamos generado 8 veces nuestras necesidades, siendo la comunidad con mayor superávit energético de España. En este medio siglo transcurrido ha quedado claro que ni la primera ni la segunda colonización energética han supuesto el despegue industrial y de empleo de Extremadura que en justicia debiera haberse producido.

Llegamos al siglo XXI, y nos hemos lanzado abiertamente a ser nuevamente líderes españoles en generación de electricidad con fuentes renovables. Está prevista la construcción de nuevas plantas fotovoltáicas con una potencia instalada de 10.000 MW, cinco veces Almaraz. De nuevo tenemos al presidente de la actual Iberdrola frecuentando nuestra tierra y anunciando que invertirá en Extremadura una ingente cantidad de dinero, pero la pregunta clave es: ¿servirá el ceder miles de hectáreas del suelo extremeño en esta tercera colonización energética para sacarnos de una vez del furgón de cola? ¿Vendrán las inversiones industriales a implantarse junto a las fuentes de generación de la energía que tanto necesitan?

Ciencia y Tecnología

Un informe advierte de que el AVE Extremadura-Madrid no estará antes del 2025

El corredor Badajoz- Plasencia sí podría acabar en 2019 excepto el ‘by-pass’ de Mérida. Adif se reafirma en los plazos prometidos y dice que las obras siguen el calendario

 
El viaducto del Tajo en construcción, en una imagen de archivo. - FRANCIS VILLEGAS

El viaducto del Tajo en construcción.- F.V. 

Tendrán los extremeños que seguir esperando la alta velocidad? El Club Senior de Extremadura advirtió ayer de los «primeros incumplimientos» del Ministerio de Fomento en los compromisos adquiridos para agilizar el tren en la región, de forma que según sus previsones las obras para la conexión con Madrid no terminarán al menos hasta el año 2025 y «siempre en la hipótesis de que todo vaya bien». Respecto al corredor Badajoz-Plasencia, apuntan que sí podría estar terminado en el 2019 aunque será necesario trabajar a marchas forzadas.

El Club Senior, que aglutina a profesionales jubilados tras una amplia trayectoria en diversos ámbitos, dieron a conocer ayer su último informe de seguimiento sobre la situación del ferrocarril Badajoz-Madrid. El documento llama la atención sobre varios «elementos de preocupación» que estarían afectando a la última previsión de obras del Ministerio de Fomento, entre ellos el retraso de los trabajos en el viaducto del Tajo o el denominado by-pass de Mérida. Sin embargo, tras conocerse el estudio, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) aseguró que este colectivo «no tiene información actualizada» y se reafirmó en las fechas comprometidas hasta ahora: verano del 2019 para el corredor Badajoz-Plasencia y su electrificación en 2020.

Según explicó el ingeniero Antonio González en la presentación del informe, tras un 2017 «positivo» por la creación del Pacto por el Ferrocarril o la adopción de nuevos compromisos por parte de Fomento como la electrificación de la vía Mérida-Puertollano, de cara al 2018 la sombra del incumplimiento vuelve a planear sobre el tren extremeño.

RETRASOS / En lo que respecta al corredor Badajoz-Plasencia, se refirió a la paralización de las obras del viaducto del Tajo, que deberían concluir en julio, o la rescisión de los contratos relativos al by-pass de Mérida. Sobre estos últimos, cabe recordar que afectan a 17,3 kilómetros de vía correspondientes a los tramos Cuarto de la Jara-Arroyo de la Albuera y San Rafael-Cuarto de la Jara. Fueron adjudicados en el 2014 con rebajas de más del 50% sobre el tipo de licitación, lo que después hizo inviable la ejecución de las obras y ahora obligará a sacarlas de nuevo a concurso tras no haber sido posible llegar a un acuerdo con las contratistas.

A ello se suma la interrupción de obras en dos tramos entre Cáceres y Plasencia debido a la solicitud de modificación de contratos propuestos por las empresas constructoras.

Más allá de la capital del Jerte, González explicó que el tramo Plasencia-Navalmoral de la Mata no estaría terminado en el mejor de los casos antes de 2023, ya que es necesario redactar nuevos proyectos en cuatro tramos para adaptarlos a la normativa actualmente en vigor. Y a todo ello hay que sumar que ya fuera de la región, en el tramo Oropesa-Madrid «hay que empezar de cero» porque los antiguos informes que ya estaban elaborados han perdido su validez.

El estudio informativo para este trazado se licitó en agosto de 2017 y el compromiso era que estuviera contratado antes de final de año, un compromiso que según el club, «no se ha cumplido». A todo esto se suma la incertidumbre por el posible impacto de la prórroga de los presupuestos del Estado, que no permite conocer las previsiones de inversión para este año. Por todo ello, el Club Senior apunta en su informe que será muy difícil que la región pueda tener una comisión de alta velocidad con Madrid antes de los años 2025 o 2026 teniendo en cuenta los plazos mínimos de tramitación que marca la ley y «en la hipótesis de que todo vaya bien». Respecto al corredor Badajoz-Plasencia, estima que sí podría estar terminado en 2019 y electrificado en 2020 o 2021, exepto el by-pass de Mérida que no podría entrar en servicio «al menos hasta el 2023».

MEJOR GESTIÓN / En este contexto, desde el club abogan por mantener la presión en la calle mediante el reclamo de un tren digno, pero también instan a otras instituciones como la Junta a pelear más en los despachos. En este sentido, señalan que no solo es importante disponer de presupuesto para acometer las obras, sino que es necesaria una gestión eficaz de los proyectos (algo que a su juicio «ha dejado bastante que desear en los últimos años»), por ejemplo evitando los contratos adjudicados con bajas «temerarias» porque son inviables.

En respuesta, Adif aseguró ayer a este diario que el informe elaborado por el Club Senior «no tiene información actualizada». Así, señaló que las obras del viaducto del Tajo «están en marcha» y respecto al retraso del by-pass de Mérida, el administrador aclaró que no afectará al calendario que se ha facilitado por parte del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, en sus visitas a la región, ya que se incorporará a la línea «con posterioridad». Apunta además que en estos momentos se están redactando los nuevos proyectos.

Por último, respecto al tramo Madrid-Oropesa, Adif aclara que el nuevo trazado aprovecharía el inicio de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, continuaría por el ramal que conecta por Toledo y seguiría en dirección a Oropesa a través de Talavera de la Reina. Durante 2018 se sacará a información pública y en 2019 se acometerá el estudio de impacto ambiental para posteriormente solicitar la declaración de impacto ambiental.

Ciencia y Tecnología

Valeriano RuizAUTOCONSUMO: PAGAR POR LOS TOMATES DEL HUERTO PROPIO

VALERIANO RUIZ HERNÁNDEZ CATEDRÁTICO DE TERMODINÁMICA DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA Y MIEMBRO DEL CLUB SENIOR DE EXTREMADURA

14 octubre 2015

ESO es lo que parece que pretende el gobierno actual. ¡Hay que ser empecinado en el error! Sinceramente yo pensaba que no se atreverían en lo que queda de legislatura. A lo mejor es que ya tienen asumido que van a perder las generales y no les importa perder más votos. Porque a nadie se le escapa que este decreto les va a quitar un montón de votos, sobre los que ya tenía perdidos por la misma causa: legislar en contra de los intereses de la mayoría y hacerlo a favor de una minoría.

No comprendo que un ministro (y un secretario de Estado) sean tan obtusos que quieran que los españoles paguemos por producir nuestra propia electricidad. Es como si pagáramos por consumir los tomates que nosotros mismos hemos cultivado en el huerto de nuestra casa.

Es obvio que hay que matizar. En este caso y en todos.

Lo primero que quiero dejar claro es que, en el tema energético, este gobierno y su ministro de Energía están haciendo bueno al anterior del que todos decíamos que estaba perjudicando a la mayoría de los españoles con sus reales decretos y reales decretos leyes.

Este ya resulta excesivamente descarado en su defensa a ultranza de los intereses de las grandes empresas eléctricas. ¿Le habrán prometido algo al ministro y/o al secretario de Estado para cuando termine su mandato? Si así fuera tendría lógica lo que está pasando en esta legislatura. Si no, no se entiende, se mire por donde se mire.

Pero en el caso de Extremadura es ya el colmo de la sinrazón.

Nuestra comunidad autónoma genera 4,27 veces más electricidad que la que consume. Para más ‘inri’, los que se benefician de esa generación no son los extremeños, como sería lo lógico, sino la comunidad de Madrid y la del País Vasco, sede oficial y fiscal de Endesa y de Iberdrola, respectivamente. Un detalle adicional a lo que estamos diciendo es que la electricidad generada en Extremadura se la ‘apuntan’ fiscalmente esas comunidades autónomas, con lo cual aparecen en las balanzas fiscales como que son las que más ingresan en España y en consecuencia el valor económico de un producto generado en Extremadura y, en bastantes casos, con recursos estrictamente extremeños, suma a favor de las cuentas fiscales de esas comunidades, con lo cual salen como los buenos de las balanzas fiscales y Extremadura como el malo que recibe más subsidios gracias a truquillos como ese. Es obvio que debería ser Extremadura quien pidiera la independencia puesto que deberíamos sentirnos muy ofendidos con el trato que nos da el Estado, situándonos en último lugar de España en renta ‘per cápita’, tremendamente por debajo de los que más se quejan. Y nuestra vecina Andalucía con problemas muy similares a los nuestros también está tratada de manera muy injusta en cuanto a las cuentas fiscales. Por el lado contrario, Cataluña -que está ahora de moda; hasta la saciedad de los que no somos catalanes- figura en las cuentas fiscales autonómicas como que pagan más que reciben. Estoy convencido de que si se hicieran correctamente las cuentas, saldría al revés. ¿Cuánto dinero se ingresa en Cataluña y Madrid por el hecho de que Gas Natural Fenosa tiene su sede en Barcelona y Repsol en Madrid? ¿Quién produce esos beneficios? ¿Solo los catalanes o los madrileños?

En una palabra, otra desconsideración más del Estado central en lo que se refiere a la energía, no permitiendo que podamos independizarnos de las compañías energéticas grandes y poder autogenerando la electricidad que consumimos. En el colmo de las trabas a nuestra posibilidad de autogenerar la electricidad prohíben hasta que nos pongamos de acuerdo con nuestros vecinos y podamos poner en marcha un mecanismo de intercambio de electricidad que nos favorezca a todos. A esa posibilidad de beneficios para los ciudadanos que, además coincide con los beneficios generales (disminución de la balanza de pagos, beneficios fiscales, ahorro de emisiones y de su pago, pago de impuestos, aumento de puestos de trabajo, etc.) que se originan cuando el sistema eléctrico camina hacia una generación con energías renovables propias.

El pretexto para esta y otras medidas similares (aumento indiscriminado y unilateral de la cuota de potencia, retroactividad de la legislación del régimen especial, etc.) es que hay que pagar las infraestructuras que se utilizan cuando las instalaciones fotovoltaicas de autogeneración se conectan a la red general. Y yo me pregunto, ¿todavía no están pagadas? ¿desde cuándo se vienen pagando las acometidas de los consumidores y se ponen a nombre de las empresas que luego nos cobran por ellas? ¿Cuánto reciben cada año por compensaciones a la distribución? ¿Cuándo se amortizan esas supuestas inversiones? ¿No deberían recibir algunos beneficios los consumidores que han contribuido a pagarlas?

En definitiva, otra más contra Extremadura (y todos los españoles) y contra el cambio de sistema energético ya imprescindible.

Ciencia y Tecnología

Los incendios forestales y la energía en España (2001-2010): El caso de Extremadura, donde se pierde con los incendios más energía de la que consume.

Gracias a un magnífico estudio “La situación de los bosques y el sector forestal en España 2013” (editado por la Sociedad Española de Ciencias Forestales y cuyos autores son Gregorio Montero y Rafael Serrada) he llegado a algunas conclusiones elementales en relación con los incendios forestales en España.

El estudio permite conocer que el valor medio de la superficie arbolada quemada entre los años 1990 a 2012 fue de 141251 hectáreas (ha) al año con unos máximos de 437603 ha en el año 1994, 260303 ha en el 1991 y un “repunte” de 209855 ha en el año 2012. Esa masa forestal quemada, en esos 22 años, supuso aproximadamente el equivalente a 106 Mtep (millones de toneladas equivalentes de petróleo). Si en vez de haberse quemado en un incendio forestal se hubiera utilizado en una instalación energética, se habrían ahorrado 1736,89 millones de euros en compra de combustibles fósiles fuera de España;  y evitado 13,44 millones de toneladas de CO2, que implica un ahorro económico de 59,9 M€. En total, el ahorro alcanzaría los 1797 millones de euros. Ni que decir tiene que, además, si esa biomasa hubiera sido recogida para usos energéticos podría haber supuesto un número importante de puestos de trabajo que son tan necesarios en los tiempos que corren.

Continuar leyendo «España deja que se quemen 1797 millones de euros – Valeriano Ruiz»

Ciencia y Tecnología

El parón de las renovables durará poco tiempo, según Valeriano Ruiz 04/12/2014

Valeriano Ruiz, que ha asistido en Badajoz a la feria «Expoenergea», considera que «se debe seguir hablando de las energías renovables» pues su repercusión en la humanidad «no la frena ya nadie».
El presidente del Centro Tecnológico Avanzado de Energías Renovables de Andalucía (CTAER), Valeriano Ruiz, considera que el «parón» de las energías renovables durará «poco tiempo» pues la generación de este tipo de energías es imparable, a lo que ha agregado que habrá una Extremadura «renovable» en muy poco tiempo.Valeriano Ruiz, que ha asistido en Badajoz a la feria «Expoenergea», considera que «se debe seguir hablando de las energías renovables» pues su repercusión en la humanidad «no la frena ya nadie» pese a las cortapisas que se puedan poner contra ellas.

Continuar leyendo «El parón de las renovables durará poco tiempo»

Ciencia y TecnologíaDocumentos

Tema: Extremadura y la energía – Valeriano Ruiz

Extremadura es una región interior de España, parte y fundamento de su historia. En el sistema energético, también compartimos con el resto de los españoles todas sus circunstancias, incluida la dependencia externa en energías primarias convencionales (petróleo, carbón, gas y uranio), superior al 90 por ciento y compartiendo sus riesgos y sus compromisos.

Extremadura, como otras regiones de Europa, se sumó a la que podemos llamar modernidad energética (electricidad y máquinas térmicas) a partir, primero, de la reconversión de sus molinos harineros a “fabricas de electricidad” y fue incorporando los motores térmicos a la satisfacción de sus necesidades energéticas a medida que esas máquinas fueron apareciendo en el mercado, casi siempre de la mano de auténticos “emprendedores” que fueron apareciendo en todos los pueblos y ciudades extremeñas.

En términos energéticos, como en otros, Extremadura es una de las regiones de España (y de Europa) que han sido tratadas peor y más injustamente. Se produce 4,27 veces más energía eléctrica que la que se consume: de los 17147 GWh generados en el año 2008, los extremeños solo consumieron 4020 GWh. Por el lado contrario, en Madrid solo se generaron 507 GWh y los madrileños consumieron 31823 GWh, o sea 63 veces más que lo producido. De verdad que me parece escandaloso, aunque no sea partidario de una autarquía total en términos energéticos; generamos 34 veces más que en Madrid y consumimos 8 veces menos. Naturalmente, eso es consecuencia, sobre todo, de la ubicación en nuestro territorio de la mayor central nuclear de España, la de Almaraz, con sus 2000 MW de potencia generando electricidad sin parar (16098 GWh en 2008); para los madrileños, claro. Y ellos no tienen apenas generación, no digamos con nuclear que a muchos les parece tan inocua. Si así fuera, ¿porqué no tienen ninguna en su territorio?

Continuar leyendo «Extremadura y la energía – Valeriano Ruiz»