«Pocos sectores sociales como los seniors pueden ser conscientes de la importancia de los jóvenes, abocados a una emigración forzosa y probablemente irrecuperable. De no producirse un cambio radical del rumbo, Extremadura se verá ante un dilema de casi imposible resolución, frente a un futuro sin jóvenes o a jóvenes sin futuro». Fue una de las principales reflexiones que salieron del VI Foro Olivenza que el Club Senior de Extremadura celebró este fin de semana en la villa, y en el que se presentó un informe elaborado por Alessandro Gentile, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza. La jornada contó con la presencia del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara.

«La sociedad extremeña, tanto la institucional como la civil, no parecen haber tomado conciencia de la gravedad de la coyuntura en que se ven atrapados los jóvenes extremeños. Resulta llamativa la sorprendente indiferencia social y política ante el elevado nivel de desempleo y las altas cifras de abandono de estudios. Ello, a pesar de la inversión en educación, proporcionalmente superior a la media española», manifestaron. Y añadieron: «Que en pleno siglo XXI y en una región europea entre el 45% y el 50% de los jóvenes se encuentren en riesgo de pobreza debería hacernos reaccionar a todos y a reflexionar sobre qué no se está haciendo o qué se está haciendo mal».

Almaraz

Se trata este del encuentro anual de los miembros del Club Senior de Extremadura, que forman 227 hombres y mujeres ya retirados de la actividad, «muchos con alta cualificación académica y profesional». Su objetivo es analizar diferentes facetas de la realidad extremeña en una serie de estudios elaborados por equipos especializados.

En el VI Foro Olivenza también se habló del sector energético, y se planteó que es necesario «implementar políticas de desarrollo que compensen o atenúen los efectos de desmantelamiento de la nucler de Almaraz».

La juventud extremeña, la situación actual en que se desenvuelve su vida y el futuro que les aguarda, ha sido objeto de reflexión y debate en el VI Foro Olivenza que el Club Senior de Extremadura celebró ayer en esta villa, en el transcurso del cual se presentó un documentado informe elaborado por Alessandro Gentile, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guilllermo Fernández Vara, siguió atentamente la exposición, cargada de datos que reflejan la difícil situación de los extremeños en los tramos de edad juvenil y específicamente de los llamados ‘ninis’, aquellos que ni estudian ni trabajan.

Como se resalta en el manifiesto, «pocos sectores sociales como los seniors pueden ser conscientes de la importancia de los jóvenes, abocados a una emigración forzosa y probablemente irrecuperable». De no producirse un cambio radical del rumbo, Extremadura se verá ante un dilema de casi imposible resolución, frente a un futuro sin jóvenes o a jóvenes sin futuro.

En la jornada se expuso que la sociedad extremeña, tanto la institucional como la civil, no parecen haber tomado conciencia de la gravedad de la coyuntura en que se ven atrapados los jóvenes extremeños. Resulta llamativa la sorprendente indiferencia social y política ante el elevado nivel de desempleo y las altas cifras de abandono de estudios. Ello, a pesar de la inversión en educación, proporcionalmente superior a la media española. Que en pleno siglo XXI y en una región europea entre el 45% y el 50% de los jóvenes se encuentren en riesgo de pobreza debería hacer reflexionar sobre qué no se está haciendo o qué se está haciendo mal.

El Club Senior de Extremadura, está formado por 227 hombres y mujeres ya retirados de la actividad, en muchos casos con alta cualificación académica y profesional.

En su encuentro de ayer, analizaron diferentes facetas de la realidad de Extremadura en una serie de estudios elaborados por equipos especializados en cada una de las áreas. Un año más, en el informe general de situación se vuelven a poner de manifiesto las carencias de los diferentes sectores productivos de la región, pese a los limitados avances que se han detectado en algunos de ellos, como el turismo y las exportaciones.

Las ponencias relativas al sector energético reflejaron la preocupación ante el futuro energético, lo que exige implementar políticas de desarrollo que compensen o atenúen los efectos del desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz. En ese sentido se reclamaron contrapartidas potentes y extraordinarias para parques de energía renovable directamente relacionadas con el desarrollo de la región.

En la ponencia se indicaba que Extremadura es en la actualidad casi autosuficiente con los aportes de energía de origen no nuclear, ya que la producción cubre prácticamente la demanda.

En la actualidad se produce cuatro veces más energía eléctrica que la que se precisa, transfiriéndose los excedentes a otras comunidades. «Las centrales renovables podrían asegurar el abastecimiento de la región, lo que permitiría abaratar la factura energética entre un 25% y un 30%».